
Como labor arqueológica califican Acebo X Alonso el trabajo de rehabilitación de La Casa de la Charca Verde.
El trabajo del estudio Acebo X Alonso, compuesto por Victoria Acebo y Ángel Alonso –ambos profesores del la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid–, ha consistido en eliminar “los impactos negativos” acumulados a lo largo de las décadas.

Entender antes que actuar
Esta vivienda unifamiliar construida alrededor de 1925 en una de las colonias históricas de Madrid, se ha actualizado para poner en el centro la piscina original, símbolo del desarrollismo de los años 70, como “pretexto para narrar la biografía de una arquitectura”. Un palimpsesto es según la R. A. E. un “manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente”. Es lo que se encontraron en 2021 los arquitectos Victoria Acebo y Ángel Alonso en esta vivienda unifamiliar, la última en la hilera de casas de una de las colonias históricas de Madrid. Para recuperar la letra original, el estudio –Premio Nacional de Arquitectura Joven de la X BEAU por el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUCYT) de A Coruña–, acometió “cierta labor arqueológica para entender antes que actuar”. El deterioro de la casa, adquirida como residencia habitual para una familia de seis miembros, hizo necesario “descifrar qué partes pertenecían al modelo de vivienda original de principios de siglo XX, cuáles habían sido modificadas y cuáles añadidas”.


Actualizar y traer la vivienda al día de hoy
En los cuatro años de trabajo, el reto ha sido equilibrar las restricciones normativas de protección volumétrica, inherentes a este tipo de construcciones, y las necesidades de uso de una casa actual. Entre conservación y rehabilitación, se trataba de “actualizar y traer la vivienda hasta el siglo XXI”, explican. Con una superficie de unos 150 m², organizados en dos plantas y bajo cubierta, el programa de distribución busca “un aprovechamiento máximo del espacio para dar cabida a las necesidades de la familia”. El coste de la intervención se situó en torno a los 2.000 €/m².


“Un aprovechamiento máximo del espacio para dar cabida a las necesidades de la familia” Acebo X Alonso

Conservar el carácter lúdico
Acebo y Alonso sitúan la construcción de la vivienda en torno a 1925. “Estas colonias históricas se construyeron para resolver la carencia de vivienda obrera en Madrid, por lo que responde a construcciones sencillas y económicas con estéticas tradicionales costumbristas, no con la ideología del funcionalismo que empezaba a emerger en Europa central”. Uno de los principales requisitos era recuperar detalles arquitectónicos preexistentes como los huecos, las decoraciones y el vallado. El segundo paso era “armonizar su estética desvirtuada con el resto de las edificaciones de la colonia”. Además, añaden los arquitectos “también era importante conservar el carácter lúdico que tenía la casa, que permitiese diferentes interpretaciones y disfrutar de los pequeños espacios exteriores que configuran la parcela”.
Esconde un avance tecnológico
Aquí es donde emerge la piscina, como “el pretexto para narrar la biografía de una arquitectura”. Construida en el patio trasero en los años 70, es todo un símbolo de aquellos tiempos porque dicen: “Refleja un cambio de paradigma en la vivienda: de ser una casa en origen de clase obrera pasa a convertirse en una vivienda aspiracional, acorde con aquella mentalidad de una España del sol y playa”. Para cambiar la narrativa, ahora representa “otras maneras de relacionarse con el agua, de su condición de mecanismo medioambiental dentro de la casa, de la responsabilidad sobre el consumo y también de la memoria”.

Además, esconde un avance tecnológico que, para los arquitectos, resulta clave para entender una arquitectura que evoluciona. Se trata de una plataforma móvil de 6,60 x 2,60 metros. Este dispositivo se eleva y desciende sobre el nivel del suelo del patio.
De este modo, esa zona puede convertirse en terraza. También puede “bloquearse a cualquier altura y hacer zona de juego para los niños pequeños dentro del agua sin tener que vigilarlos, o dar más profundidad para nadar”. La piscina azul de la época del desarrollismo, símbolo de estatus económico de la clase media-alta, se ha transformado así en patio, charca, estanque o piscina.
“La casa que nos encontramos antes de intervenir totalmente era blanca y de alguna manera aludía a una arquitectura abstracta muy del siglo XX” Acebo X Alonso

Añadir riqueza de texturas, materiales y colores
En esto ahonda también la elección cromática, desde la fachada al vaso de la piscina y los interiores. “La casa que nos encontramos antes de intervenir totalmente era blanca y de alguna manera aludía a una arquitectura abstracta muy del siglo XX”. La idea de los arquitectos era poner distancia con esa estética y añadir riqueza de texturas, materiales y colores. “El verde carruaje aparecía en muchos de los elementos de cerrajería de la colonia. El terracota estaba presente en los elementos decorativos de ladrillo visto, que debíamos recuperar. El beige funcionaba como fondo neutral y servía para expulsar el blanco puro. El mostaza, por su parte, era un residuo del dorado del latón”.

La carta cromática crea “una especie de memoria visual resonante”. En ella, los elementos del mismo color se relacionan en el espacio de forma inconsciente y establecen diálogos. A esa atmósfera se suman nuevas piezas, como la chimenea, que elevan el confort visual y refuerzan la calefacción de la casa.
El mobiliario introduce, junto a los colores elegidos, una nota lúdica. Ahí están la Drift Chair, diseñada por Tornasol Studio; la mesa de centro Charmander, creada por Guillermo Trapiello; y la lámpara Cónica, de Casa Antillón, por poner algunos ejemplos.

Eliminar los impactos negativos
A la parte cosmética de la intervención se sumó una actuación más profunda. Primero se eliminaron “todos los impactos negativos” acumulados por el paso del tiempo y por la superposición de capas. Después, se rehabilitaron fachadas y cubiertas.
También se ordenaron los huecos existentes y se crearon otros nuevos en la cubierta. Las ventanas de aluminio, otra rémora de los años 70 y 80, fueron sustituidas por nuevas carpinterías de madera maciza de roble.
Además, se retiró una pequeña edificación adosada. Esta pieza “impedía la relación entre la cocina y el patio trasero-piscina”. Su eliminación permitió fomentar una conexión más fluida entre estos espacios y aumentar la percepción visual de la casa.
Precisamente la cocina, que ocupa el antiguo garaje, se ha reorganizado para ser el eje social. “Se recuperan las cerchas de madera y se crea la isla de piedra rojo Alicante alineada con la mesa del comedor. Este espacio conecta el patio delantero con el trasero y amplía las visuales antes tapadas por el cuerpo que se interponía”. Borrar y actualizar para ver la letra original.
Ficha técnica:
Proyecto de Acebo X Alonso
Superficie: 150 m²
Coste: 2.000 €/m²
Periodo de trabajo: 2021-2025
Fotografías de Germán Saiz