
El estudio de arquitectura e investigación Aenara presenta en Powerhouse Parramatta una instalación que muestra cómo podrían construirse los futuros hogares humanos en Marte.
Desde sus paredes protectoras hasta los sistemas necesarios para mantener la vida, Aenara imagina cómo será vivir en 2075 en Marte. Más allá de la estructura de la casa, plantea soluciones a las condiciones de otro planeta y las expone en Powerhouse Parramatta. El estudio aborda cuestiones como de dónde obtendrían el agua y el oxígeno, dando lugar a un proyecto que combina tecnología, diseño, arquitectura e ingeniería.

Powerhouse Parramatta acoge la estructura de una futura vivienda en Marte
Concebida para la exposición Task Eternal, que abrirá sus puertas el 7 de noviembre en el museo Powerhouse Parramatta, en Sídney, la instalación Off-World Habitat Wall Section permite observar la pared de un hábitat marciano imaginado para el periodo 2075-2080 por Aenara. En lugar de presentar únicamente el aspecto exterior de esta futura construcción, la propuesta deja al descubierto sus diferentes capas para mostrar cómo se combinan los materiales y las instalaciones que harían posible la vida en su interior.


Se trata de un proyecto que forma parte de una investigación de viabilidad desarrollada durante un año por Aenara junto con colaboradores de la Nasa, empresas y universidades. El estudio exploró cómo construir hábitats e infraestructuras en Marte de forma autónoma, utilizando recursos disponibles en el propio planeta y reduciendo la dependencia de los suministros procedentes de la Tierra.

Una pared que mantiene la vida a través de sus capas
Las viviendas convencionales en la Tierra suelen tener ocultos los cables, las tuberías y los sistemas de ventilación. En Marte, sin embargo, estos elementos serían esenciales para la supervivencia de sus habitantes. La estructura tendría que mantener la presión del aire en el interior, proteger a la tripulación de las condiciones ambientales extremas, así como permitir el funcionamiento de los sistemas de agua, electricidad, comunicación y circulación del aire. La instalación muestra en Powerhouse Parramatta cómo podrían integrarse estas funciones en una pared formada por varias capas. Entre ellas se encuentran diferentes estructuras protectoras, una membrana hinchable y materiales aislantes para controlar la temperatura. La propuesta combina así la función arquitectónica de delimitar y proteger un espacio interior con la de incorporar los sistemas necesarios para que sea habitable.


Para representar esta construcción, Aenara ha empleado acero, aluminio, Vectran (una fibra sintética de gran resistencia), componentes de terracota impresos en 3D y otras piezas fabricadas mediante esta tecnología. Los materiales representan las distintas partes del conjunto, pero no están certificados para su uso en el espacio. Por este motivo, la instalación es un modelo explicativo de una posible solución arquitectónica, pero no una vivienda lista para instalarse en Marte.

Hogar diseñado por Aenara para vivir lejos de la Tierra
Tanto la seguridad como el funcionamiento técnico son solo una parte del desafío. Pasar largos periodos de tiempo lejos del planeta habitado por humanos también plantea preguntas sobre el bienestar de las personas y la manera en que los espacios pueden influir en su vida cotidiana. Debido a esto, el concepto de hábitat de Aenara contempla interiores que resulten lo más familiares posible, con luz natural, grandes ventanales y una organización pensada para favorecer la comodidad de la tripulación. La propuesta, expuesta en Powerhouse Parramatta, parte de que un lugar diseñado para vivir en otro planeta no debería limitarse a ofrecer protección física. También tendría que responder a las necesidades humanas de quienes habiten en él durante una misión prolongada. Esta perspectiva sitúa la arquitectura en un punto de encuentro entre la tecnología, el diseño y la experiencia cotidiana.


Imaginar la vida en Marte permite repensar la arquitectura en la Tierra
Otra de las líneas que explora la investigación de Aenara es cómo podrían aprovecharse los recursos disponibles en Marte para fabricar materiales de construcción, producir agua y oxígeno o levantar estructuras con ayuda de robots. La posibilidad de desarrollar estos procesos de manera autónoma resulta especialmente relevante en un entorno donde la mano de obra, los suministros y las infraestructuras serían limitados. Aunque estas soluciones se plantean para futuras misiones espaciales, sus aplicaciones podrían extenderse a la construcción en la Tierra. Investigar cómo edificar con recursos locales y depender menos de infraestructuras externas abre nuevas vías para replantear los procesos constructivos.


Fundado por la arquitecta especializada en el espacio Melodie Yashar, Aenara trabaja en la intersección entre diseño, ingeniería e investigación para desarrollar nuevas formas de construir y crear entornos capaces de sostener la vida en lugares alejados de nuestro planeta. Con Off-World Habitat Wall Section, el estudio traslada parte de esa investigación al espacio expositivo de Powerhouse Parramatta. A través de esta instalación, convierte una pregunta propia de la exploración espacial en una cuestión arquitectónica tangible: cómo diseñar no solo un refugio, sino un lugar en el que las personas puedan vivir.