Bar Cruda: una experiencia cósmica con los vinos naturales

Cruda, el bar-tienda de vinos naturales en Legazpi, Madrid, se ha transformado radicalmente. Ahora, con una estética vanguardista y cósmica, promueve interacciones únicas con rituales basados en el vino.

El nuevo espacio busca maneras de experimentar el vino natural y la comida en una conexión grupal o íntima pero siempre única. Cruda ha pasado de ser un bar de barrio con una estética casi improvisada, a un lugar con una estética retro futurista con líneas limpias y pulidas donde se buscan interacciones diferentes, desenfadadas y divertidas con el mundo del vino.

Bar Cruda: una experiencia cósmica con los vinos naturales

Crear un concepto sobre el que trabajar

El dueño de Cruda, José Ángel González (Salamanca, 1977) acudió al arquitecto Nacho Martín (Madrid, 1973) para encargarle la reforma del local. Nacho que es director de diseño en Accenture Song, le convence que lo primero que necesita es crear un concepto sobre el que trabajar. A partir de ahí salen conceptos como el de Experiencia Cósmica o Sumillería Energética. Se introduce de igual manera la idea de Tierra (la planta, el terroir y la agricultura) con la del Cosmos (la transformación, el clima, el cielo).

Para ejecutar estas propuestas y llevarlas a algo físico y tangible, Nacho recomienda a José que trabaje con el arquitecto Javier Jiménez Iniesta (Albacete, 1978) fundador del Studio Animal.

Bar Cruda: una experiencia cósmica con los vinos naturales

Continuar y completar esta propuesta experiencial

“Pronto comprendimos que nuestro trabajo en este proyecto, más que en ningún otro, no era solo diseñar un interior, sino continuar y completar esta propuesta experiencial tan potente: proponer rituales y maneras de experimentar el vino natural y la comida en una conexión íntima y única con el lugar y el mobiliario; un lugar que además tenía que ser dinámico y cambiante”. Explica Javier

Nuevos rituales que guían la utilización de Cruda

Cruda vivió una transformación integral. Se desmontó por completo el techo, se reubicaron los baños y la cocina, y, sobre todo, se idearon artefactos para dar forma a los nuevos rituales que guían la utilización del lugar. Cruda, en su nueva forma, se presenta como un bar donde la barra es inexistente. La distinción entre el servidor y el servido se desvanece, generando dinámicas únicas y particulares.

Bar Cruda: una experiencia cósmica con los vinos naturales

Cruda es un sitio que no se parece o ningún otro

“El gran reto de este proyecto fue encontrar una identidad espacial que sofisticase la antigua Cruda sin despojarla de su esencia. Afinar hasta el límite y trabajar, como siempre intentamos hacer, sin prejuicios y al margen de las tendencias. Cruda es un sitio que no se parece o ningún otro, en el que te dan de beber vinos que tampoco encuentras en otros sitios de una manera y en un flow que no existe. Tiene su propia razón de ser. Eso lo convierte en un lugar único. Que al final es el objetivo de nuestro trabajo”. Comentan desde Studio Animal

Bar Cruda: una experiencia cósmica con los vinos naturales

El Mesón: un plano delgado de acero sostenido por cuatro patas

Una pieza que no pasa desapercibida es el Mesón. Se trata de un plano delgado de acero sostenido por cuatro patas con una apariencia mágica y una física imposible. Son 7 metros de largo y solo 5mm de espesor, por supuesto tiene truco. Está pensado para acomodar a 16 personas sentadas, y el doble de manera informal.

Bar Cruda: una experiencia cósmica con los vinos naturales

La Tecnotinaja: conexión entre sala y cocina

Cerca del mesón, la Tecnotinaja, un recipiente de barro y acero inoxidable, sirve de conexión entre sala y cocina, reemplazando la barra, que realiza diversas funciones durante el servicio. Studio Animal también ha diseñado mesas de acero a lo largo del banco corrido de barro, que pueden juntarse o separarse para crear una única mesa y así ofrecer una experiencia más íntima.

Bar Cruda: una experiencia cósmica con los vinos naturales

Cruda dispone de dos plantas, la superior de 90 m2 y una en la planta baja de 60m2, Cruda Late que se inaugurará en breve, donde se podrá continuar la velada bailando y escuchando el mejor tecno.

El coste del proyecto por metro cuadrado ha sido de solo 800€, lo que ha supuesto todo un reto.

 

Fotografías: José Hevia

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Cruda

C. Divino Vallés, 28, Arganzuela, 28045 Madrid
Tel.:  917 02 61 27

L-J: 19:00–24:00
V-S: 13:30–1:00
D: Cerrado

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