Beatriz Alés Atelier y la Casa Witiza en Carabanchel

La Colonia histórica Tercio y Terol, situada en el madrileño distrito de Carabanchel, cuenta con 640 viviendas unifamiliares. Una de ellas es Casa Witiza, una pequeña edificación de 70m2 útiles con valor añadido; además de estar protegida como patrimonio urbanístico por su valor arquitectónico, ha sido reformada por Beatriz Alés, una joven arquitecta española que ha sabido actualizarla según las solicitudes de sus nuevos inquilinos, otorgándole una marcada personalidad gracias a geometrías curvas y una marcada paleta de colores en tonos pastel.

Descubrir nuevos horizontes y la libertad de poder escoger un camino profesional, fueron algunos de los motivos que llevaron a la arquitecta Beatriz Alés a emigrar a Berlin. Nacida en Castelló en 1988, estudió en la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona (ETSAB-UPC) con ciertas dudas e incertidumbres acerca de la profesión. Al finalizar sus estudios decidió dejarse llevar por su intuición y trasladarse a Berlín, una ciudad ya conocida para ella, donde le esperaban nuevos retos propios de quien decide salir de su zona de confort. El nacimiento de Beatriz Alés Atelier no se sitúa en un punto concreto en el tiempo y fue desarrollándose de manera natural desde 2014, año en que finalizó sus estudios. Su práctica profesional se inició con concursos de estudiantes y más adelante profesionales, ganando en 2016 el primer premio junto con Elena Zaera, para el diseño del Museo del Siglo XX en Berlín. Fue un hecho decisivo ya que le otorgó el impulso económico necesario para poder continuar su vida profesional que continua a fecha de hoy, compaginando la dirección de Beatriz Alés Atelier con su labor como profesora de proyectos y urbanismo en el Instituto de Urbanismo y Estudios Urbanos de la Technische Universität Dresden.

Beatriz Alés Atelier y la Casa Witiza en Carabanchel

No es habitual ver a una mujer joven e inmigrante haciéndose un hueco en el panorama arquitectónico de una gran ciudad, pero haciendo retrospectiva y a punto de cumplir 10 años en Berlín, Beatriz Alés nos cuenta lo enriquecedora que ha sido esta ciudad para ella. Valora como se ha visto influenciada por la cantidad de talento que existe en la urbe, la capacidad de la sociedad alemana para lograr compaginar la vida personal con la profesional y el tesón con que defienden sus intereses.

Pese a ello, nos confiesa que de España sigue echando de menos la empatía en momentos de flaqueza y el hecho de poder sacar una silla a la calle como se hace en su pueblo natal a orillas del mediterráneo. Le encantaría poder desarrollar más proyectos en España, pero le resulta muy difícil debido a las condiciones tan precarias que existen en nuestro país. ¿Cómo se mantiene un despacho? ¿Cuánto cuesta presentar una propuesta a un concurso? ¿Cuántos estudios trabajan con software pirata? ¿Quién ha hecho esa maqueta y cuánto ha cobrado por hora? “No puedo permitirme trabajar gratis”, afirma.

Beatriz Alés Atelier y la Casa Witiza en Carabanchel

Imagen superior: Beatriz Alés fotografía de John Nilsen

Otro hecho que ha marcado su carrera profesional ha sido el no haber trabajado nunca en un despacho profesional, obligándola a plantearse y aprender todo desde cero. A priori puede parecer una carga por el hecho de no recibir el conocimiento de arquitectos con más experiencia, pero para Beatriz resulta todo lo contrario: le permite seguir teniendo la libertad de alguien que siente que su camino está aún por escribir.

Su estudio defiende que la arquitectura que no debe tener la aspiración de ser inclusiva, sino la que entiende que todos estamos en los márgenes. Le interesan los espacios que abrazan los conflictos y ponen de manifiesto su complejidad dejando lugar para todos. El trabajo que ha desarrollado en Beatriz Alés Atelier siempre gira en torno a este tema, sea cual sea la escala y ejemplo de ello es la reforma realizada en Casa Witiza.

Beatriz Alés Atelier y la Casa Witiza en Carabanchel

Se trata de un proyecto de reforma de una edificación existente, que ofrece respuestas basadas en el diseño a los complejos problemas espaciales del presente. La vivienda original fue proyectada en los años 40, como promoción pública construida para alojar familias humildes de hasta 8 miembros en régimen de alquiler, en la Colonia Histórica Tercio y Terol situada en el distrito madrileño de Carabanchel. Los 70 m² útiles distribuidos en dos plantas, contaban con una distribución interior muy compartimentada y un jardín en la parte trasera pensado para cultivar hortalizas o criar gallinas.

En la actualidad, la domesticidad ha cambiado y se requieren nuevas configuraciones espaciales que respondan a las necesidades de los nuevos inquilinos: una joven pareja que trabaja en casa la mayor parte del tiempo. Les gusta abrir ventanas y puertas creando espacios unitarios y habitaciones interconectadas, invitar amigos y poder habitar y aprovechar el espacio exterior.

Beatriz Alés Atelier y la Casa Witiza en Carabanchel

La vivienda, pese a encontrarse protegida como patrimonio urbanístico, se construyó con materiales económicos y calidades muy sencillas, por lo que gran parte de la reforma realizada por Beatriz Alés Atelier en colaboración con Espacio Papel Arquitectos (como dirección de obra) consistió en mejorarla energéticamente pero siempre respetando la volumetría original de la construcción.

Casa Witiza aúna optimización del espacio existente y la identidad propia

La idea principal de la reforma consiste en tratar el espacio habitable como un elemento continuo mediante nuevas geometrías curvas y colores. En la planta baja se eliminan los tabiques para dejar el espacio del salón diáfano y se deja visto el pilar alrededor del cual gira este espacio. En la primera planta, la estructura sobre la que se apoya la cubierta es independiente de la compartimentación curva que separa el estudio de la habitación.

Beatriz Alés Atelier y la Casa Witiza en Carabanchel

En cuanto a los acabados, la idea de continuidad espacial se refuerza con la paleta de colores en tonos pastel, que combinan a la perfección con el pavimento realizado con cemento decorativo. La idea de conseguir una vivienda como un telón de fondo sobre el que exhibir las piezas de arte y objetos de los propietarios se ve reforzada con detalles como el hecho de eliminar el rodapié, utilizar marcos ocultos en las carpinterías interiores y escoger el mínimo número de materiales posible.

El resultado alcanzado en Casa Witiza aúna optimización del espacio existente y la identidad propia, ya que la forma con la que se materializa el diseño no ha dominado la función y ha sido cuidadosamente marcada por Beatriz Alés Atelier para conseguir mantener la esencia histórica de la vivienda y dar respuesta a las necesidades actuales de los clientes.

Beatriz Alés Atelier y la Casa Witiza en Carabanchel

 

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Ficha técnica

Tipo: Reforma integral en Carabanchel, Madrid ES
Año: 2017 – 2020
Arquitecta: Beatriz Alés Atelier
Arquitectos Dirección de obra: Espacio Papel Arquitectos
egetación: Mingo Basarrate
Clientes: Una pareja de artistas
Fotografía: José Hevia

+ www.beatrizales.com