Cárnico: Un espacio para carnívoros

Es la primera vez que desde el nacimiento de Neo2 (hace 21 años) hacemos un artículo sobre una carnicería. Si has leído bien, una carnicería. Estamos hablando de Cárnico, una tienda de productos cárnicos situada en el barrio de Chamberí en Madrid. Le dedicamos un espacio en Neo2 porque es muy diferente a la carnicería que puedas tener en tu cabeza. Es un claro ejemplo que con creatividad puedes convertir cualquier negocio en algo cool, admirado, respetado y cosmopolita.

Cárnico: Un espacio para carnívoros

En Cárnico todo está pensado, desde su imagen gráfica, pasando por el interiorismo, los dependientes, el tipo de productos y la experiencia de compra.

Lo primero que llama la atención es su escaparate, bien podría ser un escaparate de Loewe, con una luz tenue y cristales ahumados se puede ver una cámara donde hay gigantes piezas de carne colgadas. Yo nunca había visto unas chuletas de ese tamaño, si me dicen que son dinosaurio me lo creo.

Cárnico: Un espacio para carnívoros

Por dentro el aspecto tiene un look industrial años 50 con sus baldosines blancos, columnas de hierro forjado, muebles de madera y cristal. Un mostrador central despliega multitud de piezas de vacuno, pero también otro tipo de carnes como cordero o pollo. A la derecha de este mostrador tenemos una zona de cuchillos y complementos relacionados con el cuero de vaca como carteras y delantales, también está la caja de de pago. Muy interesante este detalle, para que quien manipula la carne no manipule el dinero!

Cárnico: Un espacio para carnívoros

A la izquierda del mostrador central hay un expositor con productos ya preparados, desde kebaks, pasando por salsas creadas por Javier Bonet, pollitos coquelet o picantotes, también quesos o hamburguesas.

Detrás de la barra centran tenemos algo muy original, con unas cámaras refrigeradas privadas para clientes. Esto sirve para que puedas comprar lomos de vacuno y ellos te lo custodian en perfectas condiciones. Al comprar un lomo entero o medios el precio baja considerablemente. Las piezas para su conservación se untan con una manteca y se guardan en unas neveras especiales de aire frío donde hay cero humedad.  Esto me recuerda a las cámaras que tienen los bancos para guardar joyas. Cada pieza lleva el nombre del propietario. Pude ver algunos nombres de chefs conocidos.

Cárnico: Un espacio para carnívoros

Hasta este punto del post podríais pensar, “bueno otro sitio pijo para venderte todo más caro porque es más bonito” Pero lo mejor de Cárnico es que los precios son normales a lo que te puedes encontrar en cualquier mercado de barrio.

¿Por qué la calidad es tan buena? Porque los responsables de esta tienda son los dueños de La Finca de Jiménez Barbero (conocidos por el concepto “la carne de la felicidad”), ganaderos de la sierra de Madrid con 50 años de experiencia. Son también restauradores y proveedores de algunos establecimientos más exigentes de Madrid como el Corte Inglés. Además para esta aventura les ayudan otros proveedores muy especiales como COVAP (jamón de Los Pedroches) y la fábrica de cuchillos artesanal Pallarés Solsona.

Cárnico: Un espacio para carnívoros

Cárnico: Un espacio para carnívoros

Cárnico: Un espacio para carnívoros

Cárnico: Un espacio para carnívoros

Cárnico: Un espacio para carnívoros

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Cárnico
C/ Eloy Gonzalo 33. Madrid
Horario: L – S de 09:30 a 21:00 horas; D de 10:00 a 15:00
Tel: 91 007 55 94

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