
El estudio Hanghar ha transformado un antiguo taller mecánico en su sede central, ubicada en un local de un edificio de los años 50 del madrileño barrio de Chamberí.
Un espacio, estrecho y alargado, establece nuevas maneras de habitar, a través de la profundidad, la continuidad y la luz. Todo está calculado al milímetro. Solidez y fragilidad, intensidad y pausa, comprensión y descompresión, industrial y artesanal. Estas dualidades confluyen en Hanghar, el estudio de arquitectura liderado por Eduardo Mediero que lo fundó en 2020 con fecha de finalización: el 31 de diciembre de 2030 y que fue el ganador del Neo2 Award Arquitectura 2024

Un interior construido mediante planchas de acero de 6 mm de espesor
Entrar en el Head Quarters de Hanghar es como hacerlo en una maqueta a escala 1:1, la medida natural que reproduce las dimensiones exactas de la realidad –como la sangría que arranca este texto, por cierto–. El grosor de la cartulina corresponde al de las planchas de acero reales, el “único sistema material” que constituye el verdadero eje del proyecto. “Un interior construido mediante planchas de acero de 6 mm de espesor por 260 cm de alto, ensambladas in situ”, explica Eduardo.


La idea de trasladar la maqueta a la realidad de forma
La definición de headquarter es: “lugar donde se concentran la gran mayoría o todas las funciones importantes de una organización”. En este espacio que tuvo un uso industrial para después acoger un aparcamiento para bicicletas, ha sido intervenido –con la constructora Vistto–, para transformar “el antiguo taller en una envolvente abstracta y completamente blanca, un campo neutro en el que sutiles variaciones de profundidad, sección y luz establecen distintas maneras de habitar el espacio”, prosigue. En este sentido, las planchas han jugado un papel protagonista porque “se pliegan y estructuran el espacio existente, produciendo a la vez una arquitectura a la vez sólida y extrañamente frágil”, agrega. Para Eduardo, aquí es donde surge esa idea de trasladar la maqueta a la realidad de forma exacta y añade que se acerca más a una maqueta de papel que a una construcción convencional. “Incluso el color del papel de la maqueta se traslada directamente al espacio”, añade.

Hanghar, más que compartimentar, lo que hice fue colocar una serie de planos
Lo que se encontró fue un local bastante vacío, como un lienzo en blanco, donde el principal reto ha sido estructurar una superficie muy alargada, que mide 17,5 por 3,5 metros. “Más que compartimentar, lo que hice fue colocar una serie de planos que, acercándolos o no a las paredes, funcionan comprimiendo zonas y organizando el espacio”, subraya. En la zona de acceso, una plancha se acerca a la pared para crear una zona de doble función: almacenaje y ropero para abrigos. Una suerte de hoja de papel sutilmente curvada acoge la mesa de reuniones, “un plano que, al separarse un poco más de la pared genera una zona de paso y al mismo tiempo ordena el lugar”.

Esta forma de habitar el espacio que propone, libre de zonas estancas e incluso de puertas
Un estrechamiento define un plano alargado que oculta la biblioteca. En este punto de la sucesión espacial, “se hizo un cálculo para que el peso de los libros y materiales compensara el momento negativo de la pared, con unas chapas en el suelo, de manera que pudiera mantenerse por sí sola”. Esta forma de habitar el espacio que propone, libre de zonas estancas e incluso de puertas –salvo en el baño–, se compone de “planos que van comprimiendo y descomprimiendo el espacio para hacerlo más fluido. Más que compartimentar, la idea es intuir ciertas zonas. Al final, cuando el espacio se comprime un poco más, se genera una zona de reunión; cuando se descomprime, aparece un pasillo o una zona donde se puede estar”, puntualiza.


Explorar diversas posibilidades espaciales a través de unas geometrías rotundas
Como en el proyecto que ideó para el festival Concéntrico de Logroño, titulado Tipos de Espacios, sucede aquí algo similar. Aquel se ubicaba en el pasaje de la antigua Fábrica de Tabacos de La Rioja. Allí se encadenaban distintos espacios. El objetivo era explorar posibilidades espaciales mediante geometrías rotundas. Así lo recoge La Casa de la Arquitectura. En este caso, las planchas de acero estructuran el conjunto. Están ancladas con una cimentación puntual. Se basa en dados de hormigón de 20 x 20 cm. Sus variaciones de ritmo definen distintos episodios espaciales. Al mismo tiempo, mantienen la linealidad del antiguo taller. En la zona más amplia aparece una mesa singular. “Es una pata hidráulica de taller mecánico”, explica. Se pintó de blanco y se le añadió un sobre. Es un elemento regulable en altura. Puede funcionar como mesa a distintos niveles. Incluso permite trabajar de pie. Esto cambia la percepción del espacio. Además, está conectada con cables. Así se pueden enchufar distintos aparatos. Una plancha volada marca la línea de los puestos de trabajo. Sobre ella, unos estantes dibujan una sutil perspectiva caballera.

“Me interesa mucho utilizar elementos de otras industrias, no los típicos de arquitectura”
En la cocina, módulos de hostelería en acero inoxidable aportan un aire industrial. Son similares a los empleados en el proyecto Studiolo. En el baño, no se coloca una luminaria en el techo. En su lugar, se utiliza un material traslúcido. Así, todo el espacio se convierte en una fuente de luz. Hay dos piezas sacadas de contexto que se han reinterpretado. Por un lado, una cortina de PVC blanco que separa zonas. Por otro, un tubo de aire acondicionado textil. Es similar al que se usa en naves agrícolas. Permite difuminar el aire de forma uniforme. “Me interesa utilizar elementos de otras industrias. No los típicos de arquitectura”. La iluminación se ha realizado con la empresa Rauric, de Barcelona. De allí proceden los focos. También la luminaria de la entrada, con forma de ovni. Todo ello eleva la poética ambiental. La continuidad del blanco es clave. También lo es construir con precisión milimétrica. Y trasladar una maqueta literalmente al espacio. Son tres de las grandes bazas de este local de 70 m². Un espacio “versátil, pero no de una forma convencional”, concluye.

Ficha técnica Hanghar HQ
Año: 2025
Tamaño: 70 m² útilies
Proyecto: Reforma de oficina
Cliente: el propio estudio
Architect: Hanghar
Constructor: Vistto
Localización: Blasco de Garay 96. Madrid
Fotografías: Luis Díaz Díaz