
Aunque poco recordadas, Catharine Beecher, Christine Frederick y Lillian Gilbreth fueron fundamentales para convertir el hogar en un espacio productivo y racionalizado que facilitara las tareas de un ama de casa históricamente invisibilizada. Madrid las homenajea en la exposición Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina.
Antes de domesticarse, la zona culinaria fue un verdadero banco de pruebas. Mujeres, mayoritariamente estadounidenses, como las ya mencionadas, la analizaron y la reinventaron con afán reformador. Sus valiosas aportaciones, centradas en la organización, la eficiencia y sustentadas en principios científicos, dieron pie a una transformación técnica y social entre mediados del siglo XIX y comienzos del XX, germen de conceptos como el “triángulo de trabajo”, hoy pilar del diseño de la cocina moderna. Esa genealogía es la que condesa y explica Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina, comisariada por Andrés Alfaro Hofmann y Remedios Samper Villalba, y abierta al público en el Museo Nacional de Artes Decorativas del 29 de abril al 27 de septiembre.

Imágenes superiores: 1) detalle del cartel publicitario del jabón Pearline, en la revista The Ladies’ s Home Journal, Estados Unidos, 1892 y Olla a presión mod. 8, Francia, c. 1910. 2) Fotografía de la cocina de Frankfurt, autor desconocido, 1926.
Las ingenieras domésticas: de Estados Unidos a Europa
Así, figuras como Catharine Beecher defendieron la importancia y dignificación de las labores coquinarias; Christine Frederick trasladó al hogar métodos de la organización industrial para perfeccionar movimientos y tiempos; y Lillian Gilbreth formuló nociones de ergonomía y bienestar. Sus planteamientos cruzaron el Atlántico y arraigaron en Europa, donde arquitectas y diseñadoras desarrollaron modelos aún más avanzados. Destaca la Cocina de Frankfurt, creada por Margarete Schütte-Lihotzky en 1926, considerada la primera cocina moderna modular. También la propuesta de Benita Koch-Otte para la casa experimental Haus am Horn, donde exploró la prefabricación y la estandarización como herramientas para reducir costes y tiempos.

Hervidor mod. 42112, Peter Behrens, AEG, Alemania, 1908. © VEGAP, Madrid, 2026.

Folleto You and your laundry, de la empresa de lavadoras Hurley Machine, Christine Frederick, Nueva York, 1922.

Por un lado, Armario de cocina, Christine Frederick para Hoosier Manufacturing Co., Estados Unidos c. 1910.

Por otro lado, alzado del banco de cocinera de Catherine Beecher para almacenaje, preparación y limpieza, Boston, 1869.
Además, la llegada de la electricidad, los electrodomésticos y los nuevos materiales alteró por completo la vida hogareña. El área donde las mujeres alimentaban a la familia comenzó a pensarse con criterios prácticos, similares a los de fábricas, trenes o barcos, para mejorar su eficiencia.
Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina también muestra que el cambio rebasó el ámbito de los fogones y reescribió las reglas con las que se proyectaba la vivienda. Truus Schröder apostó por residencias abiertas y flexibles; Lilly Reich ensayó soluciones de mobiliario integrado, como el “armario-cocina”; y Erna (Ema) Meyer reivindicó la escucha activa de las usuarias para un buen funcionamiento de la morada.

Catálogo de la exposición Bauhaus estatal, Weimar, 1919-1923, Herbert Bayer (encuadernación) y László Moholy-Nagy (tipografía), Weimar, c. 1923. © VEGAP, Madrid, 2026.

Cocina de la casa Haus am Horn, Benita Koch-Otte.

Fotografía de análisis de movimientos, Frank and Lillian Gilbreth Archive Purdue University College of Engineering, Estados Unidos, c. 1920.
Una colección para entender la revolución de la cocina
La instalación presenta electrodomésticos, utensilios y documentos gráficos que seguir la deriva de esta gran transición. Buena parte de las piezas procede de la Colección Alfaro Hofmann, centrada en el diseño doméstico del siglo XX, archivo de miles de objetos, con una selección preparada para la ocasión.

Finalmente, báscula de cocina mod. Family Scale no 50, Salters, Reino Unido, c. 1910; robot de cocina mod. Mixmaster K, Ivar Yepson para Chicago Flexible Shaft Co., 1920.
Ficha técnica
Título de la exposición: Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina
Lugar: Museo Nacional de Artes Decorativas
Dirección: calle Montalbán, 12. Madrid
Fechas: del 29 de abril al 27 de septiembre
Comisariado: Andrés Alfaro Hofmann; Remedios Samper Villalba
Organiza: Ministerio de Cultura; Museo Nacional de Artes Decorativas
Colabora: Colección Alfaro Hofmann
Contenido: electrodomésticos, utensilios, mobiliario y material gráfico sobre la evolución del espacio doméstico entre los siglos XIX y XX
Procedencia de las piezas: Colección Alfaro Hofmann y fondos del Museo Nacional de Artes Decorativas
Entrada: gratuita (exposiciones temporales)
Horario: martes a sábado de 9:30 a 15:00; jueves de 17:00 a 20:00; domingos y festivos de 10:00 a 15:00