Juan Carlos Iñesta de Domanises con el torno de barro

Juan Carlos Iñesta, fundador del taller cerámico Domanises desarrolla su carrera en Valencia mientras colabora con diseñadores como Ximo Roca o Vicente Gallega y chefs nacionales de la talla de Quique Dacosta.
Un tándem diseñador-artesano que se ha establecido como un win-win en el que todos ganan. Una sinergia de negocio entre profesionales de forma directa cuyo punto clave es que lo bueno funciona.

¿Cómo te encontraste con la cerámica?

Mi encuentro con la cerámica es a los 6 años después de consumir toda la plastilina de mi pueblo, en contra de lo que se cree, no tengo antecedentes familiares con relación a la cerámica. Mi abuelo era ebanista y mi bisabuelo era artesano del vidrio. Es una ventaja no haber heredado la tradición cerámica, me da la oportunidad de ver con otros ojos las nuevas propuestas cerámicas en las que trabajamos.

Imagen superior: Juan Carlos Iñesta de Domanises al torno

Domanises: conjunto de botijos y cuencos

“Es una ventaja no haber heredado la tradición cerámica, me da la oportunidad de ver con otros ojos las nuevas propuestas cerámicas en las que trabajamos.” Juan Carlos Iñiesta

¿Cómo fueron tus inicios hasta conseguir establecerte?

La verdad que no fue muy complicado, me inicio con 17 años en un pequeño espacio dentro del Barrio de Obradors de Manises (barrio más importante de producción cerámica de Europa en los siglos XIV-XV) En los años 90 este barrio fue un centro de producción cerámica con mucha actividad, en el que escaseaban los alfareros, y no era complicado realizar encargos para otros talleres.

Dentro de tu experiencia en el mundo de la artesanía ¿qué consejo darías a los beginners que dan sus primeros pasos?

No soy persona de dar consejos, aunque si me lo pides, diré que para la gente que tiene ganas de entrar en este mundo tan complejo y satisfactorio al mismo tiempo, es necesario dedicarle muchas horas y estar dispuesto a ver lo positivo de los errores que se producen en la cerámica. La investigación en este campo es necesaria. Sabemos que el fuego siempre tiene la última palabra.

Domanises: diferentes vasijas

En 2012 fuiste nombrado Premio Nacional de Cerámica ¿qué puedes contarnos de tu experiencia?
La verdad es que siempre es motivador el reconocimiento por tu trayectoria. Un premio de este nivel aporta visibilidad no solo a nivel local, lo cual es satisfactorio.

Trabajas la materia de forma artesanal, pero muchas de tus creaciones tienen un carácter totalmente vanguardista. ¿Cómo compaginas tradición y modernidad?

Me especializo en cerámica medieval de Manises, lo que me hace entender la cerámica desde los orígenes. No podemos entender la cerámica actual sin conocer aquella parte heredada que nos deja la historia, tampoco concebimos el no aportar nada al campo cerámico. Así que nos embarcamos en dar vida a los proyectos de diseñadores, escultores y arquitectos por complicados que sean.

“La investigación en este campo es necesaria. Sabemos que el fuego siempre tiene la última palabra”.

Domanises: amasando el barro

¿Cuál de tus trabajos destacarías sobre el resto?

En general, los proyectos que se desarrollan casi sin querer, cuya parte creativa no solo es interesante, si no que además es nutritiva y divertida. La oportunidad de trabajar con proyectos en colaboración con artistas y diseñadores fomenta el aprendizaje mutuo y esto se refleja en el trabajo final.

Chefs de la talla de Quique Dacosta, Ricard Camarena o Sergio Mendoza han colaborado con Domanises en diferentes ocasiones. ¿Qué valor ofrece tu taller frente a otros para los clientes dedicados a la alta cocina?

Nos diferenciamos por ofrecer proyectos personalizados a la medida del cliente y posiblemente nuestra visibilidad en redes facilita la difusión de nuestro trabajo. Nos esforzamos por hacer productos de calidad y con esa huella artesanal que hoy marca la diferenciación.

También eres la primera opción para muchos estudios y diseñadores independientes, como Estudio Menta, Ximo Roca o Vicente Gallega. ¿qué opinas de binomio diseñador-artesano?

El artesano, por tradición heredada se encuentra en el inmovilismo, por lo cual, la aportación del diseñador es esencial para la creación de nuevos productos adaptados a las nuevas tendencias, aportando de esta forma una parte más innovadora y formal, en conjunto con el artesano.

Domanises: cuencos y estantería con esmaltes

Imagen superior:  Imágenes del taller Domanises de Juan Carlos Iñesta

¿Con qué profesión te gustaría colaborar en el futuro?
Tengo la suerte de poder colaborar con un amplio grupo de profesionales de diferentes disciplinas, con las cuales me gustaría poder seguir colaborando en el futuro. Cualquier propuesta es bien recibida, venga del sector que venga.

Algunas de tus piezas, el colaboración con los alumnos de máster en Diseño de Producto del CEU, se han podido ver en Ventura Future este año. ¿Crees que las ferias de diseño son también un buen escaparate para la artesanía?

Por supuesto, la aportación de la artesanía en ferias es una ventana abierta que permite mostrar nuestro trabajo y poder llegar así a un mayor número de personas y más en ferias cuya importancia dentro del diseño son más reconocidas.

¿Cómo visualiza Juan Carlos Iñesta el futuro de su sector?

La cerámica está de moda y su valor en alza. Es fácil ver nuevas propuestas que apuestan y fomentan la artesanía.