LOS BUENOS SUICIDAS, POR TONI HILLCUANDO LOS CRÍMENES PARECEN SUICIDIOS

Los Buenos Suicidas (Editorial Mondadori) es el título de la nueva novela del catalán Toni Hill, en la que rompe con los esquemas del ya manido crimen nórdico y en el que da a los personajes, a las tramas y a la interactuación con el lector una nueva dimensión. El inspector Salgado, sus malos hábitos, sus ideales, sus fantasmas y sus pesadillas regresan en una investigación complicada, en la que una cosa no lleva necesariamente a la otra y en la que a la desaparición de su mujer se añaden nuevas relaciones personales y profesionales.

Los Buenos Suicidas arranca en una estación de metro en Barcelona. Salgado, en una de sus noches de insomnio recibe una llamada de sus compañeros que acaban de levantar un cadáver de las vías del tren. El inspector se planta enseguida en la escena de crimen  en la que todo y todos son, en principio, sospechosos. Salgado sigue con su tratamiento psicológico, intentando superar la extraña desaparición de su ex mujer hace ya varios meses que lo tiene obsesionado, de la que se siente de alguna forma responsable, de la que se culpa y que le ha dejado a cargo de su hijo Guillermo y de un montón de responsabilidades y miedos que no siempre son visibles.

La novela está estructurada en torno a los dos personajes principales: Salgado, rotundo protagonista y paseante nocturno y Leire Castro, su compañera investigadora. Ésta, que se encuentra de baja por maternidad y está a punto de dar a luz, decide revisar los informes sobre la desaparición de Ruth, la ex mujer de Salgado e intentar esclarecer hechos y opiniones sobre un caso que está lejos de poder cerrarse y que afecta a su compañero de trabajo. De alguna forma esto le hace sentirse como si le traicionara; tendrá que hilar muy fino y desear no encontrar nada que inculpe directamente a Salgado. ¿Podrá hacerlo? Desde este momento se abren dos líneas de investigación que convierten a Los buenos suicidas en la que tal vez sea la mejor novela negra con sello español de este año. La trama se complica y lo que podría presentarse como un caso de violencia doméstica, desenmascara actuaciones relacionadas con el sector empresarial y una red de mentiras que son sólo el principio de un complejo caso de dimensiones que nadie espera. Es una progresión constante hacia un caso inimaginable ni para el lector, ni para el propio Héctor Salgado, el investigador investigado.

Los Buenos Suicidas es la continuación de El Verano de los Juguetes Muertos, la novela debut del catalán, que vendió 120.000 ejemplares en 2011 y se ha traducido a más de 15 idiomas. Toni Hill es uno de los mejores autores de crimen de ficción de la cantera española, un embajador de la novela negra mediterránea que, en primer lugar, sabe de qué habla y, en segundo, expone los hechos con una elegancia que muchos envidian, casi rayando lo que podría denominarse literatura criminal. No se trata de la convencional estructura crimen + exposición de los hechos + resolución; gracias a su formación como psicólogo, Hill posee la habilidad de ir mucho más allá y conceder a los personajes unas dimensiones tan reales que les permiten vivir, existir y no sobreactuar como ocurre con muchos de los autores de novela noir de todos los tiempos, cuyos protagonistas imaginarios casi traspasan los límites de la ciencia ficción. Por eso asusta, porque sume al lector en una situación en la que éste se implica directamente. Hill da nombre y representa como nadie al crimen mediterráneo, donde no hay nieve, ni lagos helados, ni carreteras cortadas, pero sí un ambiente húmedo que cala hasta los huesos y que te deja deseando una novela más que sacie tu lado oscuro. Queremos más.