Magdalen House, la vivienda costera de Atelier L'Abri

Un privilegiado paisaje costero de dunas, playa, vegetación y vistas al océano Atlántico merecía una casa diseñada para fundirse con él y potenciar todas sus virtudes. Así lo hizo Atelier L’Abri con Magdalen House.

Islas de la Magdalena es el enclave al que nos referimos. Atelier L’Abri quería recuperar la arquitectura tradicional del archipiélago y adaptarla a un enfoque contemporáneo y minimalista. Para alcanzar los objetivos y resultados en Magdalen House, estudió las antiguas viviendas acadianas, sus cubiertas a dos aguas, sus formas sencillas, sus dimensiones compactas, sus alturas aproximada de una planta y media y sus técnicas constructivas.

Magdalen House, la vivienda costera de Atelier L'Abri

Construir respetando un entorno de gran fragilidad

El emplazamiento es espectacular, pero también extremadamente frágil, por lo que cualquier intervención exigía extremar el cuidado. La zona está formada por el océano, una amplia playa de arena, un talud natural y una meseta más alejada de la orilla y  dunas protegidas. Todos resultan indispensables. Por ejemplo, las últimas protegen la costa, preservan la biodiversidad, cuidan las aguas subterráneas y plantan cara al desgaste provocado por el viento y las olas.

Debido a esa fragilidad, Atelier L’Abri construyó la edificación sobre una meseta que ya estaba habitada y alejada de las zonas dunares. Por supuesto, antes de diseñar el edificio, estas áreas fueron estudiadas y delimitadas. También se analizó la resistencia del terreno, la erosión costera y las condiciones del clima marítimo. Solo entonces se decidió la posición exacta de la casa y su estructura.

Magdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'Abri

Materiales pensados para el paisaje

Una parte de Magdalen House y su gran terraza se apoyan sobre pilotes de madera, solución que redujo las excavaciones, permitió utilizar menos hormigón y tocó lo menos posible el suelo y la vegetación. ¿El premio? Contempla el Atlántico desde primera fila sin desahuciar a aves, zorros y otras especies que ya ocupaban el lugar.

Tanto la cubierta como las fachadas se revistieron con tejas de cedro, madera que, con el paso del tiempo, adquirirá un tono gris plateado que la acerca aún más al paisaje . La estructura vista de la terraza y los pilotes se realizaron con tsuga oriental, una especie que responde bien a las exigentes condiciones marítimas.

Magdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'AbriMagdalen House, la vivienda costera de Atelier L'Abri

Las barandillas se fabricaron con una malla de acero inoxidable preparada para resistir la salinidad. En el interior, además, predominan los materiales naturales, como los suelos y revestimientos de pino y las superficies de piedra natural norteamericana, seleccionados para reflejar los colores y las texturas del litoral.

Artesanía y producción de proximidad

Atelier L’Abri también concedió máxima importancia al trabajo local como una forma de respaldar la economía de proximidad. Apostó por luminarias fabricadas en Quebec, encomendó la carpintería a medida a un artesano de Cap-aux-Meules y eligió obras de arte y piezas cerámicas de autores de las Islas de la Magdalena.

Una distribución abierta al paisaje

La distribución interior es sencilla, pero aprovecha con inteligencia cada metro cuadrado. Las estancias compartidas se vuelcan hacia el oeste para capturar las mejores vistas y la puesta de sol, mientras los dormitorios saludan cada mañana al amanecer. Para ordenar el programa, Atelier L’Abri concentró la cocina, el baño, las zonas de servicio y la escalera de acceso al altillo en un núcleo central, que racionaliza la circulación y libera superficie útil. La doble altura de la sala de estar desafía las dimensiones reales de la casa, y los ventanales difuminan el límite entre arquitectura y paisaje.

Sobre Atelier L’Abri

Con sede en Montreal, Atelier L’Abri es un estudio de arquitectura especializado en el diseño de edificios sostenibles. No extraña, por ello, que combinen eficiencia, durabilidad y el uso de recursos locales para crear espacios saludables y adaptados a su contexto social y ambiental.

Aquí puedes ver los planos.

Ficha técnica

Proyecto: Casa Magdalen
Ubicación: Islas de la Magdalena, Quebec, Canadá.
Superficie: 185 m² (2.000 pies²).
Arquitectura: Atelier L’Abri.
Equipo: Stefania Praf, Vincent Pasquier, Nicolas Lapierre y Francis Martel-Labrecque.
Constructor: Renaud Vigneau.
Fotografía: Alex Lesage y Nicolas Lapierre.
Estilismo: Emmanuelle Roque.