Llegado el estío, este refugio vacacional de dos niveles, con sus árboles frutales, piscina y solárium, cambia de táctica. Para combatir el bochorno, Miel Arquitectos puso la sombra y la ventilación de parte de Ca Sa Font mediante una pérgola de parra y alambres y pequeños ventanucos circulares practicables que conectan estancias de orientaciones opuestas. En la construcción de la primera, el despacho prolongó las pilastras de la barandilla original y recuperó las vigas de madera y las tejas del antiguo porche, que limpió y recolocó en la nueva estructura.











