
La Fondation Beyeler presenta hasta el 13 de septiembre la primera exposición individual de Pierre Huyghe en Suiza. Una muestra donde conviven organismos vivos, inteligencia artificial, cine y robótica.
Considerado uno de los artistas más influyentes del arte contemporáneo, Pierre Huyghe ha dedicado las últimas décadas a imaginar exposiciones que funcionan como organismos vivos. A través de entornos inmersivos, su obra explora formas de existencia donde conviven organismos, máquinas e inteligencias no humanas. La Fondation Beyeler reúne nuevas obras, películas recientes y piezas clave de su trayectoria en una muestra donde tecnología, imaginación y procesos biológico componen un ecosistema cambiante.

Nuevas formas de existencia
Hay artistas que producen imágenes y artistas que producen experiencias. Pierre Huyghe pertenece a una categoría aún más extraña, la de aquellos capaces de construir mundos. Desde hace más de dos décadas, el artista francés viene cuestionando las formas tradicionales de entender una exposición, sustituyendo los objetos estáticos por entornos vivos donde conviven organismos, máquinas, inteligencias artificiales, películas, sonidos y procesos biológicos que evolucionan de manera autónoma.

Su influencia en el arte contemporáneo ha sido enorme. Mucho antes de que conceptos como lo más-que-humano, la inteligencia artificial o las ecologías híbridas se instalaran en el discurso artístico, Huyghe ya imaginaba escenarios donde las fronteras entre naturaleza y tecnología, realidad y ficción, humano y no humano dejaban de resultar operativas. A través de entornos inmersivos y ficciones especulativas, sus proyectos exploran formas alternativas de existencia y percepción, proponiendo realidades en las que múltiples temporalidades, agentes y estados de la materia conviven simultáneamente. Obras como Untilled, presentada en Documenta 13 en 2012, marcaron un punto de inflexión en la manera de concebir la exposición como un ecosistema abierto, sometido a transformaciones constantes e imprevisibles.
Al ritmo de Apnea
Comisariada por Mouna Mekouar, Curator at Large de la Fondation Beyeler, y la comisaria independiente Anne Stenne, la muestra reúne obras recientes y nuevas producciones concebidas específicamente para el museo, configurando un entorno en el que respiración, aprendizaje automático, organismos vivos y narrativas se entrelazan en una experiencia en constante transformación.

Concebida específicamente para el museo, la exposición se despliega como una experiencia inmersiva articulada en torno a Apnea (2026), un órgano artificial sumergido que respira siguiendo el ritmo humano de la apnea. Sus pulsaciones se expanden por las salas mediante vibraciones, corrientes de aire y resonancias sonoras que alteran la percepción del visitante y sincronizan temporalmente el conjunto de la muestra.
Ficciones especulativas
Entre las nuevas producciones destaca también Alchimia (2026), una criatura robótica inspirada en formas larvarias que emite sonidos y murmullos a través de la respiración, así como Adversary (2026), una monumental puerta en relieve concebida como una imagen mental generada entre la imaginación humana y la inteligencia artificial. La exposición incorpora además algunas de las investigaciones más recientes del artista. En Liminals (2025), producido originalmente por la LAS Art Foundation de Berlín, una figura humanoide sin rostro habita un espacio suspendido entre distintos estados de existencia. La obra explora condiciones liminales donde las fronteras entre cuerpo, entorno y tecnología se desdibujan, una cuestión central en la práctica de Huyghe durante la última década.

Otro de los núcleos de la muestra es Camata (2024), una película editada en tiempo real mediante sensores instalados en el propio museo. La obra muestra un conjunto de máquinas realizando un ritual continuo sobre un esqueleto hallado en el desierto de Atacama, convirtiendo el aprendizaje algorítmico en una suerte de ceremonia sobre la memoria, la muerte y la formación de nuevas subjetividades.
Más allá de lo humano
La exposición incluye también piezas emblemáticas como Human Mask (2014), la inquietante película protagonizada por un mono enmascarado que habita un restaurante abandonado tras el desastre nuclear de Fukushima, o Umwelt (2011), una de sus investigaciones pioneras sobre la percepción animal y las formas de experiencia no humanas.
La muestra se despliega como un paisaje mental en constante mutación. Un territorio donde organismos vivos, inteligencias artificiales, polvo, luz, respiración e historias de universos imaginarios forman parte de un mismo sistema de relaciones. Como ocurre en gran parte de la obra de Huyghe, el visitante no se enfrenta a una colección de piezas, sino a un entorno que respira, aprende y se transforma con el paso del tiempo.

La exposición de Pierre Huyghe podrá visitarse hasta el 13 de septiembre en la Fondation Beyeler. Más información aquí.
Créditos de todas las imágenes: vista de la instalación de “Pierre Huyghe”, Fondation Beyeler, Riehen/Basilea, 2026. ©Pierre Huyghe, representado por ProLitteris (Suiza) / ADAGP (Francia). Fotografía: Ola Rindal.


