
En el marco del NUR Festival de Kazán, uno de los encuentros internacionales más destacados dedicados al arte multimedia y las instalaciones inmersivas, SpY presentó Cycles N2, una monumental obra cinética que convierte el movimiento, la luz y el espacio en una experiencia hipnótica.
Cada primavera, la ciudad rusa de Kazán se transforma en un gran laboratorio de arte contemporáneo. Durante varios días, edificios históricos, parques urbanos y espacios públicos se convierten en escenarios para instalaciones lumínicas, performances y proyectos digitales que redefinen la relación entre arte, tecnología y arquitectura. Ese es el espíritu del NUR Festival, un evento dedicado al media art que, se ha consolidado como una de las citas más estimulantes del panorama creativo euroasiático. Cycles N2 reafirma la capacidad del artista madrileño para transformar elementos geométricos simples en acontecimientos visuales de gran potencia poética.

Una ciudad convertida en un paisaje de luz.
En este contexto, la participación de SpY resultaba especialmente pertinente. El artista español ha construido una trayectoria internacional basada en la transformación del espacio urbano mediante intervenciones monumentales que combinan minimalismo formal, impacto visual y una extraordinaria capacidad para alterar la percepción cotidiana de los lugares. En Kazán presentó Cycles N2, una instalación que continúa su investigación sobre la geometría, el movimiento y la experiencia colectiva.

Suspendida en el aire, la obra está compuesta por quince anillos luminosos que se desplazan verticalmente siguiendo una compleja coreografía de movimiento, luz y sonido. Cada elemento funciona como una unidad autónoma dentro de un sistema mayor, generando una composición en constante transformación. No existe una imagen definitiva de la pieza: cada instante produce una configuración diferente.

A primera vista, los anillos parecen desafiar la gravedad. Flotan sobre el espacio como si estuvieran suspendidos en un estado de ingravidez permanente. Sin embargo, basta permanecer unos segundos frente a la instalación para descubrir que todo está en movimiento. Los círculos ascienden y descienden a distintas velocidades, cruzándose, alejándose o agrupándose en secuencias que alteran continuamente la percepción del conjunto.

La obra no ocupa el espacio: lo reinventa.
Uno de los aspectos más fascinantes de Cycles N2 es su capacidad para convertir la simplicidad geométrica en una experiencia visual extraordinariamente compleja. Los quince anillos son formalmente idénticos, pero la combinación de movimiento, profundidad, escala y punto de vista genera infinitas variaciones perceptivas. Lo que desde una posición parece una estructura compacta puede convertirse, unos pasos más allá, en una composición abierta y expansiva.

La luz desempeña un papel fundamental en este proceso. Lejos de funcionar únicamente como elemento de iluminación, actúa como un material escultórico. Mediante secuencias cuidadosamente programadas, los recorridos lumínicos dibujan trayectorias sobre las circunferencias, revelando configuraciones efímeras que aparecen y desaparecen continuamente. El resultado es una obra que nunca se repite exactamente igual.

Quince anillos, infinitas posibilidades.
Desde una perspectiva histórica, la instalación dialoga con las investigaciones de la escultura cinética y el arte lumínico desarrolladas durante el siglo 20 por figuras como Julio Le Parc o Dan Flavin. Sin embargo, SpY actualiza estas referencias desde una sensibilidad contemporánea vinculada al espacio público y a las experiencias inmersivas. La tecnología no aparece como protagonista, sino como una herramienta al servicio de la percepción.

La pieza también conecta con algunas de las preocupaciones recurrentes del artista: la repetición modular, la monumentalidad, el uso de formas elementales y la creación de situaciones capaces de provocar una mirada renovada sobre el entorno. En Cycles N2, estas cuestiones alcanzan una especial sofisticación gracias a la incorporación del movimiento como elemento central de la composición.

Presentada en el marco de un festival dedicado precisamente a explorar las fronteras entre arte, innovación y experiencia urbana, la instalación encuentra un contexto ideal. El NUR Festival y SpY comparten una misma ambición: transformar temporalmente la ciudad en un territorio de asombro.

Porque, al final, Cycles N2 no habla únicamente de anillos luminosos suspendidos en el aire. Habla de tiempo, de percepción y de nuestra capacidad para descubrir complejidad allí donde aparentemente solo existe una forma simple. Una lección visual tan elegante como fascinante.
Commisionado por NUR Festival
Sound design: Omar Tenany, Komatsu
VIdeo, photo: RubenPB