
Una cocina para un chef es lo que Thiss Studio ha proyectado en una casa victoriana del este de Londres, con todas las prestaciones de un espacio profesional y la calidez que exige un hogar.
En Crook’s Kitchen había que contentar a cuatro habitantes, cada uno con sus propias necesidades. Thiss Studio se aventuró a diseñar una cocina para un chef, en este caso Harry Kaufman, sin olvidar a su pareja, Alice Crook, directora de marketing, ni a sus dos hijos. La parte posterior de la vivienda se transformó así en una estancia más grande, luminosa, colorida y, sobre todo, versátil, donde las recetas y los deberes escolares tienen su sitio reservado, sin preferencias ni favoritismos.

Una cocina para un chef adaptada a la vida familiar
Contentar a todos los miembros del clan exigía sacar metros cuadrados de donde fuera posible y mucho partido de cada uno. Los autores del proyecto ampliaron la residencia 11 m² por uno de sus laterales y reorganizaron el interior para que cada actividad tuviera su sitio sin invadir ni entorpecer el de las demás. Harry Kaufman, jefe de cocina y socio del restaurante The Clarence Tavern, tenía además sus exigencias: superficies generosas para preparar alimentos y una organización tan eficaz como la de su entorno profesional. ¿Qué hizo Thiss Studio entonces? Tomar como referencia las instalaciones gastronómicas de los restaurantes y apostar por una distribución en U, con áreas independientes para el lavado y la cocción. Una solución a la medida de sus prioridades.
Pavimentos y cambios de altura para organizar los espacios
El siguiente paso consistió en hacer que esa organización interior encajara con la geometría de la casa. Su parte trasera y el jardín se sitúan un metro por debajo de la calle, particularidad que el estudio aprovechó para ordenar los ambientes mediante pequeños desniveles y cambios de pavimento. De esta forma, quien cruza el umbral inicia un trayecto descendente en dirección a los fogones, donde las resistentes baldosas cerámicas de Ketley definen el suelo y una hilera de muebles de abeto Douglas dirige la vista hacia la zona verde.




Acero inoxidable y abeto Douglas en el equipamiento
El equipamiento también delata el oficio de uno de sus habitantes. Pluck firmó una combinación de frentes naranja quemado, abeto Douglas y acero inoxidable, material que reviste encimeras y salpicaderos con la sobriedad propia de un restaurante. La cocina de gas que ya poseía la familia conserva su puesto de honor, respaldada por una superficie metálica que alcanza el techo.
Por su parte, el abeto Douglas se adueña de la pared opuesta a través de una gran estructura de carpintería a medida con estantes para libros de recetas, cerámicas, plantas, vinilos y un tocadiscos. La pieza cuento incluso con un banco para sentarse a la mesa del comedor y asciende hasta las cerchas inclinadas que sustentan los lucernarios.
Una plataforma que adapta la encimera a los más pequeños
Y, como adelantábamos al principio, este rincón tenía que satisfacer a más de un comensal. Por eso, junto a la península, Thiss Studio diseñó una plataforma ligeramente elevada, revestida de Marmoleum verde suave, que permite colocar sillas a una altura cómoda respecto a la encimera, perfecta para que los niños puedan comer, cumplir con sus tareas o acompañar a sus padres mientras se dedican a las labores culinarias.





“Para Crook’s Kitchen queríamos que las decisiones arquitectónicas fueran bastante sencillas. Por eso, en lugar de introducir una complejidad innecesaria, nos centramos en hacer menos y aprovechar mejor el presupuesto mediante la elección de los materiales”, apunta Tamsin Hanke, directora de Thiss Studio.
Thiss Studio conecta el interior con el jardín
Pero el área gastronómica no fue la única beneficiada por la intervención de Thiss Studio. El despacho también renovó la fachada posterior mediante una composición geométrica de ladrillo, bloques de vidrio, ventanas rectangulares y revestimientos de porcelánico claro. La conexión con el jardín se refuerzó a ras de suelo, gracias a un pavimento cerámico que se repite dentro y fuera del inmueble. Ya en el patio, una pantalla de malla de acero delimita las distintas zonas y las ventanas enmarcan retazos de vegetación que contribuyen a ensanchar la perspectiva.
“¡El resultado final es exactamente lo que buscábamos! Prácticamente vivimos aquí. En verano se mantiene fresco y, con la gran puerta abierta, la conexión con el jardín es maravillosa. En invierno, en cambio, resulta muy acogedor”, aseguran Harry Kaufman y Alice Crook, los propietarios.
Aquí puedes ver los planos.
Ficha técnica
Proyecto: Crook’s Kitchen.
Ubicación: Este de Londres, Reino Unido.
Arquitectura: Thiss Studio.
Diseño de interiores: Thiss Studio.
Clientes: Harry Kaufman y Alice Crook.
Superficie de la ampliación: 11 m².
Inicio de las obras: octubre de 2024.
Finalización: septiembre de 2025.
Paisajismo: Tamsin Kelly.
Ingeniería estructural: Foster Structures.
Contratista principal: Walton’s Construction.
Mobiliario de cocina: Pluck.
Carpintería a medida: realizada por el contratista.
Encimeras de cocina: Stainless Steel Direct.
Pavimento de Marmoleum: Forbo, colección Walton, color Rosemary Green.
Baldosas cerámicas: Ketley, Staffordshire Blue.
Pintura: Little Greene, Loft White 222.
Bloques de vidrio: Seves, Pegasus Neutro Wavy Energy Saving.
Iluminación exterior: Artemide, Dioscuri 35.
Ventanas y puertas: Fluid Glass.
Mesa: Petite Friture, Fromme, rectangular azul.
Sillas: Petite Friture, Fromme, apilables en azul y aluminio.
Banco corrido: Fabricación a medida, tapicería de Colours of Arley.
Pavimento exterior: Ketley Quarry, Staffordshire Blue.
Pantalla de malla de acero: Lang & Fulton.
Fotografía: Lorenzo Zandri.