VIOLETTE

CUANDO EL ESFUERZO DE UNA MUJER HIZO DE ELLA, UNA DE LAS MEJORES ESCRITORAS DE LOS 60 DEL SIGLO XX

Dicen que la soledad es mala. Pienso que la palabra en sí está sobrevalorada y que de pequeñas temporadas de retiro, se construyen grandes historias. Inspirado por la particular biografía de la escritora Violette Leduc, el cineasta francés Martin Provost presenta su sexto trabajo como director. Un biopic que en ningún caso cae en los defectos de este género, ofreciéndonos un trabajo impecable y de muy solvente factura. Emmanuelle Devos da vida a una Leduc cuyo “matrimonio” de conveniencia con el homosexual Maurice Sachs (Olivier Py) y en el marco de los últimos meses de la II Guerra Mundial, alterna sus labores de estraperlista con los de escritora en ciernes. Una actividad que surge para dar salida a ese chorro de ideas que se agolpa en su cabeza y donde la soledad y su relación de dependencia con una protectora  Simone de Beauvoir (Sandrine Kiberlain), la inducen a revelarse contra el mundo. Una escritora adelantada a su tiempo cuyo espíritu atormentado y pasión desmedida tanto por las letras como por las personas que pasan por su vida, hicieron de ella una de las más ilustres personalidades junto a Jean Genet (Jacques Bonnaffé) o la propia Beauvoir. Una cinta que pecando de excesivo metraje, quizá su única pega, nos lleva de la mano y sin florituras a lo largo de un viaje en el que la tortura, las obsesiones y el fracaso de la prota, nos sirven para argumentar una historia de superación y de demostración que el que quiere, puede. Martin Provost firma su segunda incursión en el mundo de las biografías cinematografiadas, tras su película Séraphine (2008),  fiel retrato de la pintora Séraphine de Senlis, dando como resultado una cinta que capta la atención del público desde el primer pestañeo. Una película que nos descubre un personaje a la que la historia maltrató relegando al olvido y que provoca en el curioso fan de este tipo de géneros, que quiera ahondar más en el personaje, una vez se enciendan las luces de la sala oscura. Violette es una sincera carta de amor a todos aquellos que luchan por liberarse de los fantasmas del pasado y no encuentran mejor manera de conseguirlo que poniendo en palabras y vomitando en párrafos, la asfixia a la que muchas veces la rutina nos induce. Una cinta que no deja indiferente a nadie, cuyos actores están en estado de gracia y que apostando por un claro purismo visual, nos ofrece una mirada nada distante sobre la vocación literaria.

Estreno: Hoy, 13 de junio

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