
Kill Bill: The Whole Bloody Affair llega en 70mm, uniendo ambos volúmenes con escenas inéditas y color para mostrar la visión original de Tarantino.
El próximo 10 de abril, el panorama cinematográfico español vivirá un evento histórico. Tras más de dos décadas de espera y mitificación, llega a las salas Kill Bill: The Whole Bloody Affair. No se trata de un simple reestreno; es la materialización de la visión original de Quentin Tarantino, presentada en el glorioso formato de 70 mm.

La exhibición exclusiva de Kill Bill: The Whole Bloody Affair en 70mm, tendrá lugar únicamente en el mk2 Cine Paz de Madrid y en los Cines Palafox de Zaragoza de la mano de Elastica, prometiendo devolver a la gran pantalla la magia y la brutalidad de una de las sagas de venganza más icónicas de la historia.
La concepción original: Una única y épica entrega
La historia detrás de este montaje es casi tan fascinante como la película misma. Kill Bill fue concebida, rodada y montada inicialmente como un solo largometraje. Sin embargo, ante su desbordante duración y ambición, el proyecto se dividió en dos partes para su estreno comercial en 2003 y 2004 (Volumen 1 y Volumen 2). Desde entonces, el montaje completo se convirtió en una obra casi legendaria, reclamada incesantemente por los seguidores del director y raramente exhibida en su forma íntegra. Kill Bill: The Whole Bloody Affair integra ahora ambos volúmenes en un único relato continuo, restituyendo la estructura narrativa original tal y como Tarantino la imaginó desde el primer día.


Esta versión recupera la estructura narrativa original concebida por Tarantino, eliminando las costuras de la división comercial.

Novedades fundamentales: Color y animación ampliada
Pero, ¿qué hace a este montaje tan especial más allá de su continuidad? Esta versión íntegra incluye jugosas novedades que alteran la experiencia visual y narrativa. En primer lugar, los espectadores podrán disfrutar de una secuencia de animación ampliada que profundiza aún más en el trágico y sangriento pasado de O-Ren Ishii (interpretada por Lucy Liu). Esta adición enriquece sustancialmente el trasfondo de uno de los antagonistas más complejos de la saga.

No obstante, el cambio más célebre y esperado es la restitución de la legendaria batalla en la Casa de las Hojas Azules. En su estreno original en Occidente, gran parte de esta secuencia fue mostrada en blanco y negro para evitar una calificación por edades restrictiva en Estados Unidos debido a su violencia gráfica. Kill Bill: The Whole Bloody Affair recupera esta carnicería íntegramente y a color, devolviéndole la intensidad visual y el impacto visceral que Tarantino planeó originalmente. El silbido de La Novia resuena ahora con más fuerza, y la sangre salpica la pantalla en todo su esplendor cromático.

El regreso de un icono en su máximo esplendor
Más allá de los añadidos técnicos, la esencia de la película permanece intacta, ahora potenciada por la proyección en 70 mm. Uma Thurman encarna magistralmente a La Novia, quien, tras despertar de un coma de cuatro años, emprende una implacable cruzada contra el Escuadrón de Asesinato de las Víboras Mortales. Su objetivo: Bill (David Carradine), su antiguo jefe y amante, responsable de la masacre en el ensayo de su boda y de arrebatarle a su hija nonata. Con su estilo desbordante, Kill Bill es una obra cumbre del cine de acción y referencia ineludible de la cultura pop. Su llegada en versión íntegra es una cita obligada para académicos y entusiastas del séptimo arte por igual.
