Martin Urrutia reflexiona sobre la soledad en su primer disco, La Insolación. El artista vasco saber lo que es aislarse en su propio mundo -en su caso, la fama temprana- para protegerse y sobrevivir en un mundo hostil
Martin Urrutia Horas (Getxo, 2005) llega sin ruido impostado, pero con una identidad muy clara. Tras su paso por Operación Triunfo 2023, el artista vasco debuta con La Insolación, un proyecto íntimo que toma su nombre de la novela de Carmen Laforet. Compuesto y producido en su mayor parte junto a Genís Segarra y Carlos Ballesteros, del mítico dúo catalán Hidrogenesse, el disco explora la sensibilidad, la nostalgia y el crecimiento personal desde una mirada honesta, luminosa y melancólica a partes iguales. Un primer paso que suena a verdad.

Se pronuncia Mártin y no Martín… El joven vasco demuestra que la precocidad no está reñida con saber valorar a los clásicos y referentes de toda la vida. La escritora Carmen Laforet y los productores Hidrogenesse han sido los dos pilares de su primer disco
Leíste La Insolación con 18 años y conectaste con un personaje bastante solitario. ¿Qué relación tienes tú con la soledad ahora mismo?
(Martin Urrutia): Me gusta pasar tiempo conmigo mismo y no me incomoda en absoluto la soledad. La entiendo como un espacio necesario para ordenar ideas y emociones. Intento estar bien acompañado por mis amistades, pero también valoro mucho la independencia, el silencio y los momentos en los que no tengo estímulos externos. Ahí es donde más me escucho y donde todo se recoloca de forma más clara. Hay artistas que buscan huir de sí mismos y otros que se meten aún más dentro de sí.
¿Este disco te ha servido para entenderte o para confundirte más?
(Martin Urrutia): Este disco me ha servido sobre todo para reafirmarme y entenderme mejor. Ha sido una forma de traducir en música todo lo que me inspira, me remueve o me atraviesa en el día a día. No ha sido un proceso confuso, sino bastante claro internamente. Me ha ayudado a ordenar sensaciones y a sentirme satisfecho con lo que soy ahora mismo. En La Insolación hay mucha luz, pero también una sensación de fondo melancólica.

“Diría que soy una persona luminosa desde siempre, no algo aprendido. Es una parte bastante natural en mí y no me gustaría perderla. Es verdad que convive con cierta melancolía y nostalgia, como en muchas personas”
¿Dirías que eres una persona luminosa o alguien que ha aprendido a parecerlo?
(Martin Urrutia): Diría que soy una persona luminosa desde siempre, no algo aprendido. Es una parte bastante natural en mí y no me gustaría perderla. Es verdad que convive con cierta melancolía y nostalgia, como en muchas personas, pero en general predomina esa luz. No lo veo como algo construido, sino como algo que simplemente forma parte de mi manera de estar.
¿Qué parte de este disco nace desde un lugar sano y qué parte nace desde la herida?
(Martin Urrutia): Todas las canciones nacen desde un lugar bastante sano y consciente. No hay un punto de dolor desde el que se escriban, aunque algunas hablen de emociones más tristes o más introspectivas. En realidad, todo parte de una mirada bastante vitalista, incluso cuando hay nostalgia. Es más una celebración de lo que siento que una exploración del dolor. Crecer también implica perder cosas.
Martin Urrutia (@martinurrutia) por Neelam Khan Vela (@neelastica)
“Me ha dolido dejar atrás la vida que podría haber tenido entre los 18 y los 20 años, más despreocupada. Todo se transformó en trabajo, en mudarme a Madrid y en asumir otra responsabilidad. También fue difícil dejar mi carrera de Arte Dramático y a mis compañeras.”
¿Qué es lo que más te ha dolido dejar atrás?
(Martin Urrutia): Me ha dolido dejar atrás la vida que podría haber tenido entre los 18 y los 20 años, más despreocupada. Todo se transformó en trabajo, en mudarme a Madrid y en asumir otra responsabilidad. También fue difícil dejar mi carrera de Arte Dramático y a mis compañeras. Es una espina que está ahí, pero también forma parte de las decisiones que uno tiene que tomar para avanzar
¿Cómo gestionas la presión de empezar a ser alguien visible?
(Martin Urrutia): Intento gestionarlo como puedo, sin darle más peso del necesario. Me centro mucho en el proceso y en lo que quiero contar, no en el ruido externo. Trato de ir a mi ritmo y de usar el altavoz con sentido, sin perder el foco en lo que me mueve realmente por dentro.
“Me da más miedo que me idealicen. Es fácil proyectar ideas sobre los artistas y construir una imagen que no es real. Prefiero que se entienda que soy una persona normal, con contradicciones”
¿Te da más miedo que te idealicen o que te conozcan de verdad?
(Martin Urrutia): Me da más miedo que me idealicen. Es fácil proyectar ideas sobre los artistas y construir una imagen que no es real. Prefiero que se entienda que soy una persona normal, con contradicciones y cosas cotidianas, no alguien colocado en un pedestal.
¿Te has sentido más acompañado o más solo desde que tu proyecto ha crecido?
(Martin Urrutia): Cada vez me siento más acompañado. Al principio, con la mudanza a Madrid, sí hubo momentos de soledad, pero poco a poco he ido encontrando equilibrio. Ahora siento que tengo más red y más estabilidad emocional en ese sentido. En 1.000 Estorninos aparece lo inalcanzable.

“Muchas veces siento que tengo que gestionarlo todo solo y que no quiero molestar a nadie. Es algo que estoy intentando cambiar poco a poco”
¿Te has sentido así alguna vez?
(Martin Urrutia): No, en realidad no me siento así. Me considero una persona bastante cercana y accesible con la gente. No tengo esa sensación de distancia emocional ni de ser alguien difícil de alcanzar.
¿Te cuesta pedir ayuda cuando no estás bien?
(Martin Urrutia): Sí, me cuesta bastante. Muchas veces siento que tengo que gestionarlo todo solo y que no quiero molestar a nadie. Es algo que estoy intentando cambiar poco a poco, porque entiendo que pedir ayuda también forma parte del proceso.
“Me siento más protegido en lo simbólico. Me permite sugerir cosas sin mostrarlas del todo y eso me da más libertad.”
Si miras atrás al Martín de 18 años, ¿qué crees que pensaría de ti ahora?
(Martin Urrutia): Creo que estaría bastante orgulloso. Probablemente también le daría algo de vértigo ver todo lo que ha pasado en tan poco tiempo, pero en general sentiría que el camino tiene sentido y que todo ha ido encajando de una forma bastante natural.
¿Dónde te sientes más protegido, en lo simbólico o en lo explícito?
(Martin Urrutia): Me siento más protegido en lo simbólico. Me permite sugerir cosas sin mostrarlas del todo y eso me da más libertad. Lo explícito también está, pero en menor medida como espacio de seguridad.