Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de Coimbra

Anozero 2026, la bienal de arte contemporáneo de Coimbra titulada To hold, to Give, to Receive celebra su sexta edición que finaliza el 5 de julio.

Anozero 2026 está comisariada por Hans Ibelings, John Zeppetelli con Daniel Madeira como curador asistente y bajo la dirección de Carlos Antunes. El punto de partida es una raíz protoindoeuropea, ghabh, de la que derivan palabras como exposición y habitar y de la que emergen tres verbos que dan título a la bienal, sostener (hold,) dar (give) y recibir (receive).

Imagen de portada: Thomas Demand , Fels, 2025, Melonen, 2025 y Demonstration, 2023 en Círculo Sereia. Foto: © Jorge das Neves

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraRui Chafes, Acredito em tudo, 2025 en Mosteiro de Santa Clara-a-Nova. Foto: © Jorge das Neves

Esta iteración de Anozero 2026 ocupa nueve sedes que van desde el Mosteiro de Santa Clara-a-Nova, el Convento São Francisco, hasta antiguos garajes militares, pasando por un archivo reconvertido, el jardín botánico y una sala capitular. La bienal que presenta más de 60 artistas entre individuos, duos y colectivos, y no se limita a mostrar obras, sino que, como veremos, propone habitar con ellas.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraMaria Trabulo, se estas pedras falassem, 2026 en Convento São Francisco. Foto: © Jorge das Neves

Coimbra dentro de Anozero 2026

En Coimbra, una ciudad cuya topografia con cuestas empinadas, caminos de escaleras y trayectorias quebradas por el río Mondego, la bienal se plantea como algo más que un recorrido de obras, se plantea como un un dispositivo de convivencia. Su núcleo es el Monasterio de Santa Clara-a-Nova, un complejo del siglo XVII que ha pasado de convento a cuartel militar y que hoy funciona, con Anozero Bienal de Coimbra, como una infraestructura de encuentro. A partir de la raíz etimológica que vincula “exposición” y “habitar”, los curadores articulan un proyecto donde mostrar equivale también a acoger, y donde la bienal es pura reciprocidad.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraTaysir Batniji, Just in Case #2, 2024 en Círculo Sereia. Foto: © Jorge das Neves. 

Inauguración con Libertas, un himno contra la opresión

La performance Libertas – On the Condition of Being Free ideada por Vasco Araujo, tuvo lugar el 11 de abril. Consistió en una procesión coral que salió del centro de la ciudad, de la iglesia de Santa Cruz, en la que cientos de participantes interpretaron el Va, pensiero (el Coro de los Esclavos de la ópera Nabucco de Verdi), uno de los himnos más emblemáticos contra la opresión y que terminó en el Monasterio de Santa Clara-a-Nova, sede principal de la bienal.

El monasterio y sus jardines. Memoria, espacios abiertos y cielo

En la sede principal, Centrala han diseñado una intervención celestial en tres partes. Cada una de ellas invitan a disfrutar del cielo de tres formas diferentes y en los tres hay un circulo negro. El cielo contemplado directamente desde una torre de vigilancia reconvertida en observatorio. Reflejado en el agua desde una casa sin techo, e imaginado recostándose en una butaca dentro de una cisterna bajo un circulo que simula un eclipse.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraCentrala, Imagined, 2026 en Cisterna del Mosteiro de Santa Clara-a-Nova. Foto: Centrala

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de Coimbra

Y es que las instalaciones en Anozero 2026 están hechas para ser usadas. Hay un quiosco de Adrian Phiffer Office que reparte agua. Por su parte, Lina Bo Bardi aporta sus sillas de carretera, hechas de ramas atadas con cuerda, que proporcionan asiento para descansar en el recorrido entre el monasterio y la torre de vigilancia. Un diseño abierto, sin original, que invita a la autoconstrucción y a la pausa. Una mesa rodeada de sillas de Inside Outside donde compartir fruta y conversación. Parece sencilla, aprovechando una construccion rectangular de azulejos existente en el jardín, pero no lo es. Sus creadoras han aprovechado la falta de espacio para las piernas y han propuesto sentarse de formas distintas, frente a frente, espalda con espalda. Una jarra de agua, un bol de aceitunas, un plato de fruta. La hospitalidad como gesto arquitectónico.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraInside Outside, A Shared Table, 2026, Site specific en jardines del Mosteiro de Santa Clara-a-Nova

Paisajes en combustión

Julian Charrière despliega estruendo y visualidad en Controlled Burn, un viaje cinematográfico por minas de carbón a cielo abierto y plataformas petrolíferas abandonadas. Fuego, humo y helechos ancestrales se mezclan en una coreografía del colapso.

Sonido y archivos invisibles

Taryn Simon llena un pasillo con un coro de plañideras albanesas, yazidíes y wayuu. Start Again the Lament no se presenta como una obra cerrada, sino como un duelo expandido, una vibración continua que atraviesa un pasillo larguísimo y oscuro  y lo convierte en una cámara de resonancia. Una grieta sonora que atraviesa que atraviesa almas.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraVasco Araújo, Máquina de Escuta #1, 2021 en Mosteiro de Santa Clara-a-Nova. Foto: © Jorge das Neves

En esa misma lógica de escucha, Vasco Araújo instala sus Máquinas de escucha, esculturas sonoras que simulan un diálogo íntimo entre el espectador y una voz grabada, donde la narración se desplaza hacia una forma de auto-interrogación. Son dispositivos que activan la oralidad como origen de lo que se sostiene, se da y se recibe, entre memoria, deseo y escucha.

Frases como esculturas y nombres recitados como poemas

Luisa Cunha, en el monasterio y en el jardín botánico, despliega la palabra dicha como escultura, con frases sueltas que flotan en el espacio y lo reconfiguran. Lo invisible se vuelve presencia. Shilpa Gupta, en cambio, trabaja con la palabra, un panel mecánico que hace circular frases poéticas e incompletas, como si el lenguaje fuera siempre provisional, siempre a punto de desaparecer. Una especie de escultura cinética, su micrófono suspendido recita nombres de poetas encarcelados, uno tras otro, en un acto de resistencia callada.

Arquitecturas, formas de habitar

Carlos Ferrand Zavala muestra las fotografías del nacimiento de Villa El Salvador, una ciudad levantada desde cero en el desierto de Lima por familias que se organizaron en ayuda mutua. Es un documento de otra forma de habitar, una que no espera permiso. No hay arquitectos ni planos, sino necesidad, cooperación y gesto. La misma pulsión late en la obra de Pezo von Ellrichshausen. El dúo chileno-argentino dibuja a carboncillo cien edificios vernáculos que parecen números primos, irreductibles. Y noventa y ocho pinturas que intentan regresar a un estado primitivo de la construcción.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraCarlos Ferrand Zavala, Villa El Salvador, Lima (Peru), 1971/1974 en Mosteiro de Santa Clara-a-Nova. Foto: © Jorge das Neves

Toda obra arquitectónica es una obra de cooperación

La dependencia no es solo hacia otra persona. Forma parte de un mutualismo mucho más amplio. Construir depende de los materiales, orgánicos e inorgánicos. Como en su arquitectura, los filmes de Arturo Franco reflejan una cosmovisión en la que lo construido está inextricablemente unido a lo no construido, eso que solemos llamar “naturaleza”. Sus tres películas —sobre un guardián que durante medio siglo ha protegido una pista de aterrizaje abandonada en Bahía Honda, Cuba, cubierta de chatarra; sobre el monasterio de Santa Clara-a-Nova y su jardín, y sobre la hija de un cantero gallego— revelan una perspectiva profundamente holística y humanista. No solo subrayan que todo el mundo depende de alguien, sino que la arquitectura depende de cómo la habitan los humanos.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraArturo Franco, El Custodio de Bahía Honda, 2023 en Garaje 2 de Mosteiro de Santa Clara-a-Nova

En el mismo espacio de los garajes militares, pero con una mirada distinta, Mungo Thomson hurga en manuales anatómicos de los sesenta para animar cuerpos que giran sobre sí mismos. Sus figuras son como espectros mecánicos atrapados en una coreografía sin destinatario.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraMungo Thomson, Time Life Volume 9. Life Model, 2025 en en Garaje 4 de Mosteiro de Santa Clara-a-Nova. Foto: © Jorge das Neves

Anozero 2026, hospitalidad, anarquismo y urbanismo

Anarchism and Planning es una intervención teórica dentro de la bienal orquestada por Hans Ibelings. Se trata de una mesa de estudio sobre planificación anarquista, con diagramas de Patrick Geddes y textos de Kropotkin. Una forma de recordar que otra organización del mundo es posible, y que la reciprocidad también puede ser una herramienta política. También sobre una mesa, once estudios de arquitectura portugueses crean Xenia. Para ello proponen diez ideas que exploran cómo la hospitalidad, esa delicada relación entre anfitrión, huésped y extranjero, puede convertirse en un gesto arquitectónico y político.

Círculo Sereia. Testimonio y resistencia

Uno de los espacios más duros es el Círculo Sereia, un archivo municipal con ventanas que miran a un jardín castigado por tormentas. Allí, Forensic Architecture disecciona la violencia humanitaria en Gaza, cuando los panfletos de evacuación lanzados desde el aire, las historias de desplazados se suceden.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraForensic Architecture, Displacement by design, video instalación Death by a thousand cuts, 2025 en Círculo Sereia. Foto: © Jorge das Neves

Thomas Demand reconstruye en papel y cartón una sandía falsa usada para contrabando, un memorial junto a un árbol y una protesta en Tel Aviv bajo la lluvia.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraThomas Demand , Melonen 2025 en Círculo Sereia. Foto: © Jorge das Neves

Adam Broomberg y Rafael Gonzalez fotografían olivos milenarios como testigos vivos del colonialismo. Y Taysir Batniji colecciona llaves de casas destruidas en Gaza. Es una sala para sostenerse, para no mirar hacia otro lado.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraAdam Broomberg y Rafael Gonzalez, Anchor In The Landscape, 2024 en Círculo Sereia. Foto: © Jorge das Neves 

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraTaysir Batniji, Just in Case #2 (detalle), 2024 en Círculo Sereia. Foto: © Jorge das Neves 

Anozero 2026, la ciudad como soporte

Fuera del monasterio, Nan Goldin ocupa la antigua sala del refectorio llamada Sala da Cidade con Stendhal Syndrome, un vídeo que mezcla sus retratos íntimos con pintura clásica, como si el barroco y la contracultura pudieran abrazarse.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraNan Goldin, Stendhal Syndrome, 2024 en Sala de Cidade. Foto: © Jorge das Neves 

Fina Miralles, en el Círculo Sede, recupera sus acciones de los setenta: cuerpos envueltos en paja, árboles vestidos, una simbiosis entre lo humano y lo vegetal que nació en pleno franquismo. Le acompaña Pedro Vaz, que convierte la naturaleza en algo etéreo, casi fantasma.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraFina Miralles, Relacions. Relació del cos amb elements naturals. El cos cobert de palla, 1975 (1992) en Círculo Sede. Foto: © Jorge das Neves

La joven Maria Trabulo, en el Convento de San Francisco, construye unos “guardianes de la memoria” con los ecos del museo de Raqqa, destruido por la guerra.

Anozero 2026 - Bienal de Arte Contemporânea de CoimbraMaria Trabulo, se estas pedras falassem (detalle), 2026 en Convento São Francisco. Foto: © Jorge das Neves

Colectivo SEM-FIM, en el Chiado, presenta Encontro-me a Encontrar-te, una videoperformance en blanco y negro donde el gesto y el silencio construyen una complicidad íntima entre dos cuerpos. Es una obra que mas que mirarse, se siente.

Anozero 2026 Coímbra: el arte como hospitalidad radical

Dentro del monasterio, la jugada más sutil y subversiva se llama Three rooms. Dos celdas se han rehabilitado para que los visitantes puedan pasar la noche. No es una ocurrencia turística, es un gesto político. Las autoridades locales llevan años con la idea de convertir el edificio en un hotel de lujo. Anozero 2026 responde devolviéndole al monasterio su función original —desde la Edad Media, los monasterios acogían viajeros— pero sin renunciar a su historia. Las celdas han alojado monjas, luego militares, ahora arte. El edificio no está en desuso. Tiene una bienal. Y entre bienales, tiene exposiciones individuales como la Janet Cardiff & George Bures Miller en 2025 que mantienen viva la programación. Es el edificio, sus muros y la posibilidad de experimentar esa memoria viva. Dormir ahí no es un extra. Es la obra. Una noche en una celda, entre el silencio del claustro y las capas de siglos, acompañados este año de Chantal Akerman y Juha Lilja como compañeros de sueño, es la forma más literal de entender lo que significa habitar una exposición.

Sobre Anozero

Fundada en 2015 Anozero fue concebida por su director Carlos Antunes como respuesta a la clasificación por parte de la UNESCO como patrimonio de la Universidad de Coimbra, Alta y Sofía. Desde sus inicios, la bienal se ha centrado en dinamizar y reflexionar críticamente sobre los espacios patrimoniales, posicionando el arte contemporáneo como un medio para interactuar con las dimensiones históricas, culturales y políticas del entorno. 

Todas las imágenes cortesía Anozero’26.


Anozero 2026, To hold, to Give, to Receive hasta el 5 de julio.
Localizaciones:
Mosteiro de Santa Clara-a-Nova (núcleo central de la bienal), Círculo Sede, Círculo Sereia, Sala da Cidade, Edifício Chiado (Museu Municipal de Coimbra), Convento São Francisco, Jardim Botânico y Museo.

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