Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

Daia Slow Beach Hotel Conil invita a viajar sin prisa frente al Atlántico: un refugio mediterráneo en Conil donde playa, bienestar, comfort y gastronomía ordenan el descanso de otra manera. Hablamos con su directora Carmen Cominges.

En la Costa de la Luz, frente a la playa de La Fontanilla, este hotel recomendado para adultos abrió en junio de 2024 con una idea clara: convertir el descanso en una forma de mirar. Daia Slow Beach reúne 248 habitaciones, dos edificios, varios espacios gastronómicos y una filosofía slow travel que se expresa en yoga, wellness, artesanía, cocina local y una manera más pausada de viajar. Hablamos con su directora, Carmen Cominges Luque (Marbela, 1995), para descubrir cómo se construye esa calma desde dentro.

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

Frente al Atlántico, donde el tiempo se para

Hay hoteles que prometen desconectar y otros que empiezan a hacerlo antes de que uno llegue a la habitación. Daia Slow Beach pertenece a esa segunda categoría: está en Conil de la Frontera, en plena Costa de la Luz, frente a la playa de La Fontanilla, con el aeropuerto de Jerez a unos 75 kilómetros y la estación de San Fernando-Bahía Sur como conexión ferroviaria. La ubicación no funciona como simple decorado, sino como parte del argumento: luz atlántica, arena cercana y una invitación constante a bajar el volumen interior. Luque lo resume con una frase que funciona casi como declaración de intenciones: “Aquí no vendemos simplemente habitaciones o noches de hotel; vendemos una experiencia completa”.

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach
Imagen superior: Carmen Cominges Luque, es la directora de Daia Slow Beach Hotel Conil

Carmen Cominges estuvo en el equipo desde su creación

Carmen Cominges estudió el doble grado en Administración y Dirección de Empresas en ICADE. Su trayectoria ha estado muy enfocada en la gestión de equipos y en la experiencia de cliente desde diferentes perspectivas. Antes de dar el salto al sector hotelero, trabajó como responsable de equipo en Zara y también en el sector de e-commerce online. “Son sectores dinámicos que me enseñaron la importancia de la rapidez, la excelencia en la atención y la organización interna”. Asumió la dirección del hotel este año 2026, sin embargo su historia con Daia viene desde su apertura en 2024, ya que ya formaba parte del equipo como segunda responsable del equipo de Atención al Cliente. Esto le ha servido para  conocer el hotel desde sus cimientos y haber estado en contacto directo con los huéspedes desde el principio me ha dado una perspectiva global idónea para asumir ahora la dirección.

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

Lo más complejo y más bonito en un día cualquier

“Lo más complejo, y a la vez lo más bonito, es que aquí no vendemos simplemente habitaciones o noches de hotel; vendemos una experiencia completa. Conseguir que cada engranaje del hotel —desde la gastronomía hasta el aroma, el servicio de hamacas o el descanso— funcione en perfecta armonía para transmitir esa filosofía Slow es un reto diario. Mantener ese estándar de calidad tan alto exige una coordinación milimétrica. Mi día se mueve al ritmo del cliente. Empiezo temprano, directamente en el servicio de desayuno para pulsar el ambiente del hotel. Después, saludo a todos los jefes de departamento y nos reunimos en un pequeño briefing diario para coordinar la jornada. El resto de la mañana combina el análisis de datos y presupuestos con el trabajo en nuevos proyectos y novedades para el hotel. Por la tarde y la noche, me gusta volver a pasarme por los servicios de comida y cena, estar presente en sala, supervisar que todo fluya y, sobre todo, saludar a los clientes para escuchar de primera mano sus impresiones”, nos explica Carmen

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

De un hotel anterior a una nueva identidad

Antes hubo otro edificio, otro relato, otra manera de estar junto al mar. La transformación exigió una inversión importante, pero Carmen prefiere hablar de algo menos contable y más decisivo: “Lo verdaderamente relevante fue la inversión conceptual y de diseño”. El objetivo era reposicionar el activo y convertirlo en un cinco estrellas con estándares exigentes, sí, pero también “con alma propia”. En sus 248 habitaciones, repartidas en dos edificios, el hotel quiere que el diseño no pese y sea un vehículo de funcionalidad y comodidad para el huesped.

La arquitectura y el interiorismo se apoyan en un lenguaje mediterráneo de tonos claros, materiales amables y una sostenibilidad entendida como actitud, no como etiqueta. Carmen pudo intervenir en decisiones de concepto y servicio, algo que valora especialmente: “Es un privilegio ver cómo las ideas de marca se materializan en el bienestar real del cliente”. Esa frase explica bien el carácter del lugar. En Daia Slow Beach, el diseño no busca una foto perfecta, sino una sensación persistente: quedarse un poco más.

Para Carmen lo que hace diferente a Daia de otros hoteles es su personalidad. “Daia no es solo un hotel de lujo en la costa; es un manifiesto del lujo consciente, de la desconexión real y de la cultura local. Logramos que el cliente baje las revoluciones nada más cruzar la puerta gracias a un servicio profundamente personalizado, una gastronomía excelente y un entorno que invita a disfrutar del tiempo sin prisas. Esa autenticidad es lo que nos hace únicos”.

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

Una gran propuesta gastronómica en Daia Slow Beach

La propuesta gastronómica de Daia se sostiene sobre un equipo coral que ha diseñado y desarrollado las cartas con distintos acentos: Julio Fernández, chef con una estrella Michelin, aporta la visión culinaria; Vicente Fortea y David Gil trabajan la parte dulce desde la pastelería; Carlos Navarro firma el apartado de sushi; y, en la parte líquida, entran en juego el barista Adrián Fernández y el conocido mixólogo Diego Cabrera.

Ese mapa se reparte en cuatro espacios fundamentales:
Origin, un restaurante donde el fuego funciona como punto de unión y del que salen platos como la berenjena asada con aliño de tomate, queso Payoyo y almendras, o el calamar de lonja a la brasa con refrito de ajos al oloroso y patatas panaderas; Roots, con la gastronomía italiana como concepto, muchas propuestas vegetales, pizzas y pastas caseras, además de platos como el canelón de rabo de toro con bechamel de leche fresca o el risotto del mar con crujiente de parmesano y quisquillas de Conil; Salamar, concebido como tributo al atún y al arroz, con recetas como el tartar de atún rojo de almadraba con huevos fritos de codorniz y patatas fritas, o el atún rojo escabechado; y el Rooftop Bar Tavira, donde el sushi de Carlos Navarro se disfruta en altura, con el Atlántico y el atardecer como parte de la experiencia.

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

Talleres, cuidado personal y atención al cliente

La hospitalidad consciente, para Carmen, no se mide por la acumulación, sino por la calidad del tiempo. Por eso el hotel incorpora sesiones de yoga, gimansio, centro Wellness y talleres de artesanía y gastronomía que refuerzan la relación con la cultura local.

Durante la temporada alta, el equipo humano directo ronda las 80 personas. Carmen matiza que existen sinergias con otros hoteles de la zona del grupo Fuerte Group Hotels. Su trayectoria anterior, como responsable de equipo en Zara y en e-commerce, le enseñó “La rapidez y la excelencia en la atención y la organización interna”. Curioso: esa rapidez previa sirve ahora para fabricar lentitud. Para que el huésped no corra, alguien tiene que anticiparse, ordenar, escuchar y resolver antes de que la calma se rompa.

Carmen Cominges: la calidad del tiempo en Daia Slow Beach

Sobre Fuerte Group Hotels

Daia forma parte de Fuerte Group Hotels, la división hotelera del Grupo El Fuerte. Se trata de una compañía familiar andaluza fundada en 1957 por José Luque Manzano. Su origen está en la apertura del histórico Fuerte Marbella. Desde entonces, el grupo ha crecido con hoteles vacacionales, apartamentos y nuevas marcas. Entre ellas están Àmare, orientada al público adulto, y Olée Holiday Rentals. Su identidad está muy vinculada al territorio andaluz, con presencia en Málaga, Cádiz, Huelva e Ibiza. También mantiene una estrategia centrada en la sostenibilidad, la cultura local, el bienestar de sus equipos y la satisfacción del cliente.

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Daia Slow Beach Hotel Conil

Av. de la Marina, s/n. Conil de la Frontera, Cádiz
Precios Aproximados:
Temporada baja: Habitación doble desde 145€, noche
Temporada alta: Habitación doble desde 300€, noche
Reservas: 951 56 11 87