Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

La necesidad de conciliar trato humano y tecnología en el ámbito creativo es, a estas alturas, algo más que evidente e inevitable. Lo que no es tan obvio es el cómo resolverlo, pero para los pioneros nunca es demasiado pronto y algunos ya han dado con las claves de forma exitosa. Fast and Furious Office nos habla de Oh Susana!, el proyecto que se llevó a cabo vía Whatsapp y que se adelantó así, a la pandemia que nos pilló a todos los demás en bragas.

La estrategia empieza a gestarse en el momento en el que Fast and Furious Office, un estudio afincado en Madrid que trabaja dentro de los límites de la M-30, recibe un encargo a más de doscientos kilómetros de distancia de su zona habitual de producción: Transformar un espacio desnudo y sin uso en el salón familiar de una antigua casa de campo en Salamanca. Si Manuel Ocaña y Miguel Molins, los arquitectos en cuestión, deciden hacer una excepción y tomar la iniciativa, es por la disposición de Susana, la mujer que trabaja al cuidado de la finca y a la que se debe el nombre del proyecto.

La guardiana de la residencia ya tenía nociones previas sobre albañilería y así lo había mostrado al construir una barbacoa de ladrillo para la casa. Es un oficio del que realmente disfruta y por eso, a pesar de la envergadura de la propuesta y del respeto e inquietud que le produce construir el proyecto ella sola, acepta el desafío.

Imagen superior: Fast and Furious Office. Oh Susana!: Vista del salón desde el espejo.

Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

Imagen superior: Fast and Furious Office. Oh Susana!: Conversaciones de Whatsapp entre Madrid y Salamanca. Pincha en la imagen para ver con más detalle.

Oh Susana!, coincidente con el momento en el que Manuel Ocaña deja la enseñanza universitaria, da pie a que el arquitecto se replantee ejercer la docencia de un modo más práctico y experimental. Se inicia así lo que podría considerarse un proyecto educativo basado en comunicar arquitectura. A través del uso de Whatsapp como herramienta indispensable, el intercambio de mensajes, dibujos e imágenes, consigue que la distancia entre Madrid y Salamanca deje de ser un impedimento.

Desde Fast and Furious Office se dictan las directrices necesarias acompañadas de bocetos y esquemas explicativos que reniegan de los habituales planos técnicos del gremio. Paso por paso, como un manual de instrucciones que pueda entender cualquiera que lo lea. Desde Salamanca Susana acata las pautas y retransmite de vuelta el aspecto resultante. Como es evidente, las decisiones de diseño deben adaptarse para poder ser construidas por una única persona. Los huecos que se abrirán en los muros, por ejemplo, prescinden de la forma cuadrada habitual y buscan una alternativa que no requiera de dos trabajadores para la colocación del cargadero. La solución: aberturas circulares en donde el peso se distribuya uniformemente alrededor del hueco.

Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

Imagen superior: Fast and Furious Office. Oh Susana!: Evolución de la obra.

Susana compagina las tareas de cuidado habituales de la finca con la rehabilitación del espacio. Alquila las herramientas y compra los materiales que necesita para cada fase. El trabajo empieza por colocar los ladrillos y romper el muro para abrir los huecos, dibujar patrones en el suelo para excavar y rellenarlo de grava después, curar las grietas de la pared con pletinas dispuestas en forma de cruz, pintar… todo según las indicaciones que recibe por la pantalla.

Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

Fast and Furious Office. Oh Susana!: Vistas de la evolución del proceso a través de fotos enviadas por Whatsapp. Pincha en la imagen para ver con más detalle.

A los dibujos explicativos iniciales delineados en CAD, se le suman fotos de pósits con croquis y algunas pautas se complementan con tutoriales de Youtube. Una mecánica de trabajo que resulta ser más que suficiente, sin llegar a requerir la presencia tangible de Fast&Furious Office en ningún momento del proceso. Es más, se consigue crear un vínculo de equipo y un ambiente de confianza mutua entre los arquitectos y la albañil, sin llegar a haber tenido contacto físico en ningún momento.

Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

 

Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

Imágenes superiores: Fast and Furious Office. Oh Susana!: Detalles de los acabados y de los huecos circulares.

Uno de los elementos que más fuerza da al salón de la casa es el color rojo del techo, por el que apostó Manuel Ocaña desde el principio con extrema convicción. Un pigmento que a priori puede sorprender para un espacio de reunión como ese y que, sin embargo, lejos de resultar agresivo, consigue un contraste concordante entre la vivienda antigua y el nuevo espacio rehabilitado. Un ambiente cálido y enérgico, pero en paz y afín al espacio natural con el que comparte ventana, se refuerza con los demás componentes. Las luminarias que cuelgan sobre el espacio central que, a modo de ágora invita a la reunión, así como la chimenea suspendida y el espejo circular enfrentado a la puerta redonda proporcionan un resultado muy sexy.

Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

Imagen superior: Fast and Furious Office. Oh Susana!: Reflejo del salón a través del espejo.

Fast and Furious Office: construir a través de Whatsapp

Imagen superiror: Fast and Furious Office. Oh Susana!: Susana en el salón de visitas terminado.

Oh Susana! y Fast and Furious Office están convencidos de que volverán a trabajar juntos y de la misma manera para reformar otros espacios de la casa. Coinciden además en la viabilidad de este método de producir en cualquier otro proyecto, y es que, al final se trata solo de voluntad, ganas e iniciativa.

+ www.fastandfuriousoffice.com