
Vistas al Mediterráneo, un ambiente pensado para cualquier hora del día y una carta con precios razonables son algunas de las credenciales con las que Fiskebar afronta el verano.
En Fiskebar, restaurante del grupo Tragaluz, no existe el dilema entre comer frente al mar o brindar junto a él. Su ubicación frente al Paseo de Colón, con panorámicas al puerto de Barcelona, permite disfrutar de ambas experiencias, ya sea desde su terraza o en el comedor interior. Y, como cabría esperar en un enclave de este tipo, la cocina rinde homenaje a la costa con una propuesta gastronómica centrada en sus mejores productos.

Imágenes superiores: 1) la zona de bar y cócteles. 2) Calamar a la brasa, salsa de tinta y alcachofas.
¿Qué se come en Fiskebar?
De modo que el pescado y el marisco frescos son la apuesta principal de Fiskebar. El establecimiento los aborda desde distintas técnicas, siempre con el propósito de respetar su sabor y potenciar sus cualidades. Los crudos están presentes con platos como el Pargo con hinojo y cítricos (18 €), el Tartar de vieira ahumada (21 €) o el Pez limón con aceite de oliva virgen extra (17 €), junto a una ostras y nigiris.


Lenguado con mantequilla tostada, limón y alcaparras.


Txangurro de buey de mar gratinado.

Alcachofas fritas.
Entre los principales, el comensal puede elegir entre el Lenguado con mantequilla tostada, limón y alcaparras (34 €), el Calamar a la brasa con ragú mediterráneo (22 €) o Lubina con espárragos, bimi y pure de chirivia (26 €). Si, por el contrario, echa el ancla en la carne, seguramente lo hará con el Steak tartar de ternera (22 €) o el Solomillo de vaca a las pimientas con milhojas de patata (29 €).
También queda la opción de pedir para el centro de la mesa. Por ejemplo, la casa recomienda las Croquetas de bogavante (12 €), el Txangurro de buey de mar gratinado (33 €), los Calamares fritos con mayonesa de kale, raifort y limón (16 €), los Blinis de salmón ahumado Carpier (18 €) o el Arroz de mar (24 €, mínimo dos personas).

Blinis de salmón ahumado Carpier.
Una zona de cócteles
Pero el plan no empieza ni termina en la mesa. La zona de bar y cócteles, conectada directamente con la terraza, da pie a cambiar los cubiertos por una copa y seguir contemplando el Mediterráneo, pero también posibilita disfrutar del espacio con solo acercarse a tomar algo.
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